Sin embargo, el MetLife no solo será el escenario del partido decisivo, ya que antes de esa fecha también albergará partidos de la fase de grupos y eliminatorias, consolidándose como uno de los recintos principales del evento deportivo.
Con una capacidad que supera los 82,500 espectadores, este estadio, que no cuenta con techo retráctil, está equipado con un sistema de iluminación LED que adapta su fachada según la ocasión. El MetLife combina innovación tecnológica con una impresionante infraestructura destinada a grandes espectáculos.
Inaugurado en 2010 con el propósito de reemplazar al antiguo Giants Stadium, el MetLife Stadium se sitúa en el complejo Meadowlands, a aproximadamente ocho kilómetros de Manhattan, aunque pertenece al estado de Nueva Jersey desde una perspectiva administrativa.
Este recinto es también uno de los pocos estadios de la NFL que es utilizado por dos equipos, los New York Giants y los New York Jets. Este aspecto tuvo un impacto significativo en su diseño, el cual armoniza elementos tradicionales y modernos, destacando el uso de acero visible, vidrio y paneles de aluminio iluminados.
La construcción del estadio requirió una inversión de cerca de 1,600 millones de dólares, convirtiéndose en el estadio más caro de Estados Unidos en el momento de su apertura. Además, cuenta con 218 palcos de lujo y cuatro pantallas gigantes de alta definición que enriquecen la experiencia del espectador.
A diferencia de otras sedes del torneo, el MetLife no posee techo, pero ha sido recientemente adaptado para cumplir con los estándares exigidos por la FIFA, lo que incluyó la ampliación del campo y ajustes en el anillo inferior a través de un sistema modular de asientos.
Con la promesa de ser una de las sedes más activas del Mundial, el MetLife acogerá en total ocho partidos, incluido el de la final.
Antes de ser seleccionado para este importante rol, el MetLife Stadium ya había sido anfitrión de algunos de los eventos deportivos más destacados en Estados Unidos en la última década. En 2014, fue el escenario del Super Bowl XLVIII, donde los Seattle Seahawks se enfrentaron a los Denver Broncos.
A nivel internacional, también fue sede de la Copa América Centenario en 2016, acogiendo diversos partidos durante la fase de grupos y reuniones eliminatorias. Además, ha sido escenario de numerosos partidos amistosos de selecciones de Europa y Sudamérica en fechas FIFA, con la participación de equipos como Brasil, Argentina, Alemania y España durante sus giras por Norteamérica.









