En este contexto, la atención se dirige hacia las candidaturas en la provincia de Buenos Aires, donde el actual ministro del Interior, Diego Santilli, se perfila como el principal representante del PRO. Su respaldo proviene de Cristian Ritondo, presidente del partido en la provincia. Sin embargo, el círculo más cercano a Macri ha expresado su descontento con Santilli al considerarlo próximo a las filas libertarias. “Mauricio ya no quiere que vuelva”, expresó un dirigente del macrismo.
Santilli, quien tenía la expectativa de ser el candidato de Milei en Buenos Aires tras su destacada actuación en las elecciones legislativas del año pasado, se encuentra ahora frente a la competencia de Sebastián Pareja, presidente de La Libertad Avanza en la provincia.
El actual escenario requiere que Santilli obtenga el apoyo del PRO para fortalecer su posición electoral. Durante un acto partidario celebrado en Olivos, se lanzó el mensaje de que “el candidato salga de los acá presentes”, una alusión directa y tácita a Santilli, quien no asistió al evento.
Consciente del descontento en su partido, el ministro se ha reunido recientemente con intendentes del PRO, afirmando: “Los que pensamos de una manera tenemos que sostener un camino. No tenemos que volver atrás”. Además, dejó entrever la necesidad de forjar una alianza en Buenos Aires para 2027, señalando que el PRO, el radicalismo y LLA deben unirse.
“Santilli necesita fortalecerse con Ritondo para demostrar su territorialidad y su aporte a la fórmula”, comentó una fuente dentro del macrismo. “Podría no haber hecho la reunión. Quiere mostrarse como el mejor candidato”, añadieron.
Recientemente, Santilli compartió un evento con intendentes del PRO, junto a Cristian Ritondo, presidente del partido provincial. La convicción del PRO gira en torno a frenar a quien “mejor mida”, teniendo la certeza de que hoy en día esa figura es Santilli, aunque enfrenta una competencia significativa por parte de los libertarios. Karina Milei ha expresado una preferencia clara por Sebastián Pareja.
Las tensiones en el PRO, en este sentido, encuentran eco en la Ciudad de Buenos Aires, donde la relación con LLA es aún más complicada. A diferencia de lo que sucede en la provincia, algunos sectores ya se preparan para enfrentar a los libertarios, mientras que en Buenos Aires el enfoque sería repetir la alianza que les aseguró el triunfo en las últimas legislativas nacionales.
“Nuestra visión es que, por encima de cualquier diferencia, tenemos la obligación de cuidar esta oportunidad de cambio que eligieron los argentinos. No podemos desperdiciarla”, concluyeron desde el partido.










