La crisis actual, que se manifiesta en marchas hacia La Paz, bloqueos y enfrentamientos violentos que han dejado heridos, está alimentada por el descontento popular. Para reducir costos, se habría importado combustible de baja calidad, dañando los motores de miles de vehículos. En marzo, se registraron 10.874 quejas formales contra la empresa petrolera estatal, exigiendo compensaciones por los daños causados.
Aunque los efectos se extienden a otros sectores y repercuten en los salarios, la esencia de la crisis radica en el combustible que escasea o que causa daños mecánicos. Evo Morales ha sido acusado por el gobierno de financiar las protestas de la oposición y aprovecha la tensión social para reforzar su posición política, buscando ganar fuerza mientras enfrenta causas judiciales.
Está bajo investigación por abuso de menores debido a una relación con una adolescente, con quien supuestamente tuvo una hija, además de ser acusado de trata de personas. Este mes debía comparecer ante un tribunal en Tarija, que tiene preparado un caso sólido con 170 pruebas y 39 testigos, pero decidió permanecer en su finca en el Chapare, lugar donde hace 20 años fue declarado el primer presidente indígena de Bolivia.
En su propiedad, cuenta con la protección de una guardia parapolicial armada que no solo le asegura, sino que también ha tomado control de un aeropuerto regional para dificultar su búsqueda por vía aérea. Morales ahora opera como un estado dentro del estado, con amplias rutas, caminos vecinales y un aeropuerto que ha dejado de ser utilizado por el gobierno boliviano.
El presidente actual, Paz Pereira, quien ganó en la segunda vuelta con apoyo de áreas tradicionalmente dominadas por Morales, se ocupa de apaciguar diversos conflictos mediante negociaciones con los gremios de manera separada, dejando la delicada situación de Morales para un momento posterior.
Tres analistas políticos consultados proponen una pregunta crítica: ¿Debería el presidente actuar con decisión contra Morales, cumpliendo estrictamente con las órdenes judiciales, o debería primero consolidar su gestión para normalizar la situación y evitar posibles reacciones violentas?
El canciller Fernando Aramayo advirtió que lo que busca Evo es provocar una reacción que genere más muertes, y afirmaron que eso es algo que no se permitirá. En este contexto, Morales se convierte en un prófugo que podría estar disfrutando de un consentimiento temporal.
El juicio contra Morales, quien posee el récord de permanencia en el poder en la historia de Bolivia con 14 años consecutivos, está actualmente suspendido debido a su falta de comparecencia. La justicia ha declarado su rebeldía y ha reactivado una orden de captura que se ve afectada por la indecisión política.










