Fuentes del sector industrial confirmaron que Adient tomó la decisión de cerrar su planta en Santa Fe de manera definitiva. Según informantes del ámbito local, la reducción de personal había sido una constante desde 2019, cuando la cantidad de trabajadores se redujo de más de 200 a 70.
La automotriz General Motors corroboró la decisión de su proveedor al expresar: “General Motors Argentina fue informada por Adient de su decisión de negocios de abastecer sus productos desde Brasil. Este escenario no compromete las operaciones de nuestra planta ubicada en Alvear, provincia de Santa Fe. GM reafirma su compromiso con sus clientes para desarrollar y comercializar productos innovadores y asequibles a través de una matriz productiva competitiva y sustentable.”
Adient era responsable de proporcionar los asientos para el modelo Chevrolet Tracker, que GM ensambla en su planta de Alvear, situada a pocos kilómetros de Pueblo Esther. Informantes del sector indicaron que esta decisión es parte de una reconfiguración regional de la cadena de suministro en un ambiente de recesión económica en el país.
Las mismas fuentes señalaron que la empresa autopartista “proveía solo a GM, por lo que estaban muy afectados por la bajísima actividad de esa terminal.”
Smata, el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor, informó que la empresa se comprometió a pagar la totalidad de las indemnizaciones a los trabajadores, además de un bono extra. El sindicato también busca reubicar a los empleados en otras instalaciones, aunque advirtió que la situación en el sector es complicada.
La industria automotriz en Argentina enfrenta una crisis que impacta tanto al sector en general como a la operación específica de General Motors en Santa Fe. La planta de Alvear, con más de 25 años de funcionamiento en el país, fue durante más de una década uno de los principales centros de producción de la marca. Allí se fabricaron el modelo Cruze y actualmente el SUV Tracker.
El modelo Cruze fue descontinuado a finales de 2023, y se estima que esta decisión ha reducido la actividad en la planta en aproximadamente un 50%, en un contexto ya afectado por restricciones a las importaciones y escasez de insumos. Desde entonces, la planta se ha enfocado solo en la producción del Tracker, que fue lanzado en 2022 tras una inversión de 300 millones de dólares.
Cabe destacar que las interrupciones en la producción no comenzaron este año, sino que forman parte de un esquema que se mantiene desde junio de 2025. Sin embargo, desde finales de 2023, la producción se había visto afectada por problemas en el abastecimiento de piezas importadas.









