King formó parte del equipo que logró conquistar tres títulos consecutivos de la NBA entre 1991 y 1993 bajo la dirección de Phil Jackson. Después de colgar las zapatillas, también dejó su marca como comentarista televisivo de los Bulls durante más de 20 años.
La NBA expresó su pesar en sus redes sociales, despidiendo al expívot con un sentido mensaje. “Stacey dejó su huella en el juego como jugador, entrenador y comentarista. Durante más de 20 años en las transmisiones de los Bulls, su pasión, conocimiento y energía resonaron con generaciones de aficionados”, destacó la liga.
Los Bulls también manifestaron su tristeza ante la noticia, recordando a King como una de las figuras más queridas dentro de la organización. Jerry Reinsdorf, presidente de la franquicia, lo describió como “un miembro muy querido de la familia de los Bulls” y subrayó la pasión que siempre mostró por la institución. “Amaba ser un Bull. Eso se veía en la forma en que jugaba, en cómo relataba los partidos y en la relación que tenía con los hinchas”, comentó.
Stacey King llegó a los Chicago Bulls en el Draft de 1989, tras destacar en la Universidad de Oklahoma. Con una altura de 2,11 metros, el pívot jugó 82 partidos en su temporada de novato y se convirtió en un jugador clave del equipo que acompañó a Jordan durante el primer tricampeonato de la franquicia. A lo largo de sus ocho temporadas en la NBA, también fue parte de los Minnesota Timberwolves, Miami Heat, Boston Celtics y Dallas Mavericks.
Un episodio curioso de su trayectoria ocurrió en 1998, cuando se trasladó a Argentina para jugar en Atenas de Córdoba. El club cordobés lo contrató como sustituto de Fabricio Oberto, quien se había marchado al Olympiacos de Grecia. La llegada de un jugador con tres anillos de campeón de la NBA generó grandes expectativas, pero las dolencias en sus rodillas impidieron que mostró su mejor versión. King participó en solo ocho partidos en la Liga Nacional, donde promedió 8,3 puntos y 5,8 rebotes, antes de desvincularse del equipo.
En su vida después del baloncesto, King se mantuvo vinculado al deporte, primero como entrenador y, posteriormente, desarrollando una larga y exitosa carrera como comentarista de los Bulls, convirtiéndose en una voz reconocida para varias generaciones de aficionados.










