Esta es la expectativa que tiene Mauricio Macri, quien busca mantener las apariencias al colaborar con el Gobierno, a pesar de que el Presidente no tiene interés en volver a verlo, ni en reconocer el aporte del PRO en la gestión actual.
Cinco de los ocho ministros del Gabinete nacional provienen de sus filas, y más de la mitad de los funcionarios en la administración nacional tienen vínculos con el partido amarillo.
Macri incluso hizo una crítica pública a Milei por la gestión, la cual ha sido notoriamente lenta y desorganizada, en medio de una interna que sigue sin resolverse.
No obstante, a pesar de no haberse visto con Santilli en varios meses, Macri lo contactó por celular para desearle éxito, algo que fue presenciado por los medios presentes en la residencia de Olivos. Las cámaras captaron al nuevo jefe de Gabinete conversando con “Mauri” al llegar a la Quinta Presidencial.
Santilli quedó sorprendido por el contacto, ya que nunca cultivó una relación cercana con Macri, y su vínculo siempre estuvo mediado por Fernando De Andreis. En una conversación con los hermanos Milei, dentro de Olivos, compartió que había hablado con el expresidente, lo que no generó malestar.
El dirigente ya ha manifestado públicamente su apoyo a la reelección de Javier Milei, rechazando experimentos filo libertarios como los de Patricia Bullrich. No existen dudas sobre su lealtad al partido con el que triunfaron en 2015, bajo la gobernación de María Eugenia Vidal. Sin embargo, nadie del PRO respaldará a otro candidato presidencial que no sea Milei.
Macri, por su parte, parece no tener intenciones de postularse nuevamente. “Finalmente, Mauricio nunca quiso de verdad candidatearse. Siempre fue más una amenaza para proteger a Ciudad que otra cosa”, mencionó un legislador porteño.
Recientemente, surgieron rumores acerca de una posible alianza entre LLA y el PRO en la provincia, pero parece poco probable que esto ocurra en la Ciudad. A pesar de los esfuerzos, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, no ha logrado establecer una relación sólida con los libertarios.
En este contexto, los libertarios no cuentan con un candidato competitivo para la Ciudad. “Muerto Adorni (en términos electorales), la verdad es que no tenemos a nadie”, se escuchó en la Legislatura porteña. No se descarta que Santilli sea el candidato en CABA, como alguna vez él mismo ambicionó.
La versatilidad de “El Colo” es innegable. Es un dirigente optimista, con un enfoque más pragmático que ideológico. Si bien ha mantenido distancia del periodismo en tiempos recientes y ha mostrado desdén hacia su predecesor, este ha sido siempre un líder que exhibe una extraordinaria capacidad de resistencia.
“Diego tiene una capacidad fenomenal para esperar el momento adecuado y ajusta su estrategia a los cambios de la coyuntura, siempre con notable lealtad”, comentó un conocido de su militancia en Buenos Aires.
A diferencia de Adorni, Santilli nunca ha sido soberbio ni maltratador. “Siempre tuvo claro que un día estás arriba y otro estás abajo”, comparte un allegado. Por eso nunca se enemistó con Macri, aunque hubo distancias.
Tampoco se ha alejado de Cristian Ritondo, con quien ha colaborado políticamente durante más de dos décadas. A pesar de haber tenido desacuerdos y competencias, siempre han logrado reconciliarse.
Se espera que Santilli mantenga una relación estrecha con el jefe del bloque amarillo en Diputados y con Martín Goerling, titular del bloque PRO en el Senado.
“Territorio no hará, no tendrá tiempo. Hay mucho trabajo atrasado en la Jefatura de Gabinete”, concluyen quienes lo rodean.










