Julia Valentim Tavares, investigadora brasileña que analiza los efectos de la sequía en los árboles de la zona conocida como “arco de la deforestación”, indicó que la Amazonía es la principal infraestructura hídrica de América del Sur y la mayor “máquina de lluvia” del mundo.
Una sola planta adulta puede liberar entre 200 y 300 litros de agua a la atmósfera cada día. Con aproximadamente 400.000 millones de árboles operando al mismo tiempo, este proceso genera lo que se denomina “ríos voladores”, fundamentales para el régimen de lluvias en extensas áreas de América del Sur.
“Si pudiéramos hacer visible esta humedad, veríamos ríos gigantes volando en el cielo”, comentó Tavares.
La alteración de este fenómeno tiene repercusiones significativas para Brasil, ya que la Amazonía influye en las precipitaciones de otras regiones del país y en actividades clave como la agricultura, la ganadería, la generación de energía y el suministro de agua.
Por otra parte, Kuala Lumpur y Singapur reportan este martes condiciones de calidad del aire










