Según un informe, este incremento se debe a un contexto de mayor estabilidad macroeconómica, una reducción del riesgo país y un entorno político menos volátil, aspectos que facilitaron la realización de inversiones y transacciones corporativas.
Un aspecto destacable del semestre fue la predominancia de compradores nacionales. El 59% de las adquisiciones fue llevado a cabo por inversores argentinos, mientras que el 41% restante provinieron de grupos extranjeros, principalmente de Estados Unidos, Canadá y Europa. Este comportamiento indica un aumento en la confianza del empresariado local respecto a las perspectivas económicas, así como un renovado interés por parte de actores internacionales en explorar oportunidades en el país.
El tamaño de las operaciones también tuvo un crecimiento considerable. Se registraron al menos siete transacciones superiores a los u$s100 millones y tres megaoperaciones que superaron los u$s1.000 millones. Entre las más relevantes se incluyeron la compra de Prisma Medios de Pago y Newpay por parte de Visa por u$s1.500 millones; la adquisición de Raízen Argentina por el grupo suizo Mercuria por u$s1.420 millones; y la compra de participaciones en activos de Vaca Muerta por parte de Vista a Equinor, por aproximadamente u$s1.100 millones.
En términos de distribución sectorial, Energía y Recursos volvió a concentrar cerca de un tercio de las operaciones anunciadas, con un claro predominio del segmento de Oil & Gas. El sector de Alimentos y Agro también destacó, alcanzando su mejor semestre en seis años, mientras que Servicios Financieros, Industria y Construcción mantuvieron niveles de actividad estables. En contraste, el sector de Tecnología, Medios y Telecomunicaciones (TMT) mostró un desempeño más moderado, en línea con la desaceleración global observada en parte de la industria del software.
El informe subraya también una disminución en las operaciones vinculadas a la salida de multinacionales del país. Durante el semestre se contabilizaron seis transacciones de este tipo, aunque en la mayoría de los casos se trató de desinversiones parciales o ventas entre grupos internacionales, lo que, según el informe, refleja cada vez más estrategias corporativas globales en lugar de factores exclusivamente relacionados con el riesgo argentino.
De cara a la segunda mitad del año, se considera que existen condiciones propicias para que 2026 se convierta en uno de los años más activos en el mercado argentino de M&A. La consolidación de la estabilidad macroeconómica, el avance de reformas económicas, las privatizaciones en curso y los proyectos relacionados al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que representan inversiones anunciadas por más de u$s150.000 millones, se perfilan como los principales motores para mantener el flujo de operaciones.
Sin embargo, el informe advierte que la proximidad del calendario electoral de 2027 podría generar una mayor cautela entre los inversores. Además, se identifica el acceso al financiamiento como uno de los principales desafíos pendientes para el mercado local, ya que el crédito sigue siendo limitado en cuanto a volumen, tasas y plazos, a pesar del creciente interés de organismos multilaterales y fuentes internacionales de financiamiento.










