Durante el transcurso del partido, RD Congo tuvo una oportunidad clara para ampliar su ventaja, pero Yoane Wissa vio cómo su remate se estrelló contra el palo al minuto 42 de la primera mitad.
Harry Kane fue el protagonista del encuentro, destacándose con dos goles, cinco remates al arco y 11 pases exitosos. Por su parte, Anthony Gordon jugó un papel vital en el mediocampo, completando 18 de sus pases.
El director técnico de Inglaterra, Thomas Tuchel, implementó una formación 4-5-1, alineando a Jordan Pickford en el arco; Djed Spence, Ezri Konsa, Marc Guéhi y Nico O’Reilly en defensa; y un mediocampo integrado por Elliot Anderson, Declan Rice, Noni Madueke, Jude Bellingham y Marcus Rashford, con Harry Kane como delantero.
En el equipo contrario, el entrenador Sebastien Desabre eligió un esquema 4-3-3, con Lionel Mpasi bajo los tres palos, respaldado por Aaron Wan-Bissaka, Chancel Mbemba, Axel Tuanzebe y Arthur Masuaku en defensa; Ngalayel Mukau, Samuel Moutoussamy y Noah Sadiki en el mediocampo; y una delantera compuesta por Nathanaël Mbuku, Yoane Wissa y Brian Cipenga.
El árbitro principal, Adham Makhadmeh, fue el encargado de dirigir este emocionante partido, que permitió a Inglaterra avanzar a los octavos de final del torneo.










