Dirigiéndose a jóvenes de diversas partes del país, Kicillof afirmó que el encuentro es un paso inicial hacia una nueva construcción política: “Créanme que es un encuentro fundacional para construir la Argentina que se viene”.
Previo al evento, el mandatario ya había expresado su desaprobación hacia el modelo libertario, señalando que “el modelo de Milei está generando un profundo deterioro en las condiciones de vida de los argentinos y una pérdida de derechos que atraviesa a todos los sectores”.
Entre los asistentes se encontraban diversos dirigentes, entre ellos Gabriel Katopodis, Fernando Moreira, Andrés Larroque y Cristina Álvarez Rodríguez.
Kicillof proyectó a su espacio como una alternativa nacional y enfatizó que la oposición debe ser más que un rechazo a las políticas actuales. “Hoy la sociedad argentina no necesita solamente una oposición, necesita una opción que se encargue de poner en marcha una Argentina distinta. Necesitamos una alternativa, construir otro camino”, enfatizó.
Asimismo, planteó que “es nuestra responsabilidad que la era de Milei se termine en el 2027”, aunque advirtió que esta transformación “no va a surgir de un laboratorio, ni de una rosca política ni de un encuentro entre cuatro paredes. Va a surgir de la militancia, de la participación”.
El gobernador también reivindicó la esencia del peronismo, pero hizo un llamado a la inclusión de otros sectores: “Esto requiere del peronismo, de toda la doctrina, de la historia, pero requiere de todos los argentinos”.
Kicillof criticó el rumbo económico del Gobierno y reiteró la necesidad de construir una alternativa política para el 2027. Otro de los puntos destacados en su discurso fue el endeudamiento de los hogares. Durante la semana, había alertado que más del 60% de los adultos en Argentina enfrenta deudas, lo que equivale a alrededor de 21 millones de personas, de las cuales cerca de seis millones están en mora.
Según los datos proporcionados por el gobernador, la morosidad en entidades bancarias aumentó del 2,5% al 12,8%, y en billeteras digitales, del 5,7% al 24,5% en los últimos dos años y medio.
Kicillof atribuyó esta situación a las políticas económicas vigentes, sosteniendo: “El problema no sos vos, el problema es Milei”. También cuestionó cómo la Nación se relaciona con las provincias y dijo que su administración enfrenta “la tarea de gobernar en la era de Milei que quiere asfixiar a cada uno de los municipios y de las provincias”.
En este contexto, defendió la gestión bonaerense, resaltando que “la Provincia de Buenos Aires nunca se arrodilló ante el proyecto de Milei”, mencionando acciones como el apoyo a las universidades, las becas de investigación, el boleto estudiantil, Cuenta DNI y las políticas de salud mental.
Kicillof también criticó la política exterior del Gobierno actual, argumentando que “tenemos un gobierno que admira a Margaret Thatcher, que en política exterior decidió subordinarse a potencias extranjeras y a meterse en guerras que no son nuestras”.
Reivindicó la tradición de paz y neutralidad de Argentina, añadiendo: “En la Argentina no hay ningún otro interés que nuestra patria”. Además, expresó su apoyo al presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y sugirió que la alternativa política que busca establecer no debería replicar la confrontación del oficialismo.
“No vamos a convocar a nadie con odio, con insultos ni con falta de respeto”, afirmó, y propuso avanzar hacia “un proyecto nacional con ideas que contengan, que abracen”.
Hacia el final de su discurso, Kicillof subrayó que la meta de su espacio no es solo vencer electoralmente a Milei. “No vengo a invitarlos para organizarse para ganarle a Milei. Hay que ganarle, pero tenemos que terminar con este capítulo oscuro en la Argentina de la ultraderecha y construir un futuro con soberanía”, enfatizó.
Finalmente, si bien elogió los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, aclaró que la propuesta no consiste en restaurar el pasado, sino en forjar una nueva historia: “Vengo a invitarlos a empezar una historia nueva, distinta, convocando lo mejor de nuestra tradición, convocando los 12 años de Néstor y Cristina, convocando nuestra doctrina, pero les digo también que no queremos simplemente restaurar el pasado, queremos construir entre todos y todas un futuro distinto, un futuro para todos y todas.”










