El informe, elaborado por el Departamento de Estudios Económicos de la asociación, también revela que la industria ha acumulado una contracción del 6,2% en lo que va del año 2026, continuando muy por debajo de sus niveles máximos más recientes.
Uno de los datos más destacados del estudio fue el nivel de uso de la capacidad instalada, que se ubicó en un 40,9%, lo que representa una disminución de 6 puntos porcentuales en relación al mismo período del año anterior.
Adimra subrayó que este porcentaje representa uno de los niveles más bajos en la historia de la industria metalúrgica, lo que a su vez indica un uso muy limitado del potencial productivo. La entidad describió también un entorno industrial de carácter recesivo.
El documento reveló un panorama contractivo en la mayoría de los segmentos fabriles. Solo dos sectores registraron mejoras interanuales: el de Maquinaria Agrícola, con un crecimiento del 5,1%, y Carrocerías y Remolques, que aumentaron en un 3,9%.
Las demás industrias metalúrgicas continuaron enfrentando caídas. La contracción más pronunciada se observó en Fundición, con una reducción del 13,6%. También se reportaron descensos en Otros Productos de Metal (-5,7%), Equipamiento Médico (-5,6%), Bienes de Capital (-4,8%), Equipo Eléctrico (-4,5%) y Autopartes (-1,7%).
El análisis por cadenas de valor también puso de manifiesto resultados negativos en la mayoría de los sectores vinculados a la actividad metalúrgica. El único desempeño positivo nuevamente fue el del segmento agrícola, que mostró un incremento del 2,1%.
En contraste, las empresas del sector de alimentos y bebidas vieron una disminución del 6,6%, mientras que el consumo final mostró una retracción del 5,8%. También se observaron resultados negativos en construcción (-4,5%), petróleo y gas (-3,8%), automotriz (-3,8%), energía eléctrica (-3,2%) y minería (-1,4%).
El presidente de Adimra, Elio Del Re, expresó su preocupación por la evolución del nivel de utilización de la capacidad instalada, afirmando que se trata de la cifra “más preocupante y más gráfica” de la situación del sector.
“El bajo uso de la capacidad instalada es el dato más preocupante y el más gráfico de lo que sucede en el sector, porque no nos tenemos que olvidar que el año 2025 contra el año 2024 también había dado una caída. O sea, estamos midiendo caída tras caída”, enfatizó el representante empresarial.
Del Re también destacó el impacto que la debilidad de la demanda ha tenido sobre las empresas metalúrgicas. Según señaló, gran parte de las firmas enfrenta este desafío.









