El ministro Sturzenegger tiene previsto someter el proyecto de ley al Congreso, y las modificaciones propuestas incluyen:
“La desregulación de la intermediación inmobiliaria en Argentina no es una reforma más: es un cambio de paradigma”, señaló Jorge Amoreo Casotti, CEO de Pint, una startup que permite realizar visitas virtuales a propiedades. Además, añadió que “es el paso necesario para devolverle al sector su verdadera naturaleza: la de un servicio comercial, competitivo, abierto a la innovación, y no la de una pseudo-profesión científica, cerrada y administrada por estructuras corporativas obligatorias, con origen en un gremio (FAEMCI)”. Casotti concluyó: “El sistema actual no protege al consumidor; protege a quienes ya estaban adentro”.
En este contexto, el ejecutivo explicó que el acceso a esta actividad ha estado condicionado por barreras que no han mejorado la calidad del servicio, sino que han dificultado la entrada, encarecido las operaciones y limitado la innovación. “Desregular no es desordenar. Es exactamente lo contrario: es ordenar bajo una lógica más exigente, donde la validación no proviene de una matrícula sino del mercado. El diferencial no es un título, sino la capacidad real de generar valor”, opinó.
Este proyecto de desregulación no es algo novedoso. Sturzenegger ha afirmado que esta iniciativa es una prioridad dentro de la agenda gubernamental, tal como lo destacó durante el evento “Real estate 2026: expectativas y realidad”, organizado por Reporte Inmobiliario.
“Que un colegio profesional ponga un precio mínimo es una aberración social”, enfatizó Sturzenegger en su intervención ante desarrolladores e inmobiliarios presentes en la conferencia.
“El problema no es la existencia de los colegios en sí, sino cuando usan el poder del Estado para fijar condiciones que no responden al mercado”, planteó. En esta línea, critico las imposiciones de honorarios mínimos, la obligatoriedad de matriculación y las barreras de entrada que limitan la competencia.
Para el ministro, estas regulaciones terminan perjudicando al usuario final. “Cuando una norma fija precios o restringe quién puede ofrecer un servicio, está transfiriendo ingresos de la sociedad hacia un grupo específico”, argumentó.
Con fuertes críticas a lo que describió como “privilegios creados por ley”, adelantó que enviarán un paquete legislativo sobre desregulación este mes con el objetivo de “eliminar los privilegios que hoy encarecen la construcción y la intermediación comercial”. La meta del Gobierno es avanzar hacia un mercado “más libre, dinámico y competitivo”, donde “los servicios se valoren por su calidad y no por imposiciones legales”, enfatizó.
Sturzenegger también subrayó que la intención es permitir que la gente pueda innovar y crear sin necesidad de ser parte de un club para acceder a ventajas. La propuesta busca eliminar lo que calificó como “costos de intermediación innecesarios”, en un contexto en el que el Gobierno pretende reducir la carga regulatoria sobre la actividad económica.
Otro tema defendido por Sturzenegger fue la derogación de la ley de alquileres mediante el DNU 70/2023, poco después de que Javier Milei asumiera la presidencia. Para el ministro, la decisión de desregular el mercado era fundamental y ya se observan resultados positivos.
“El marco actual está totalmente desregulado y eso permitió que el mercado vuelva a funcionar”, aseguró. Explicó que, durante la vigencia de la ley, las restricciones (como los plazos mínimos y los esquemas rígidos de actualización) habían reducido la oferta y distorsionado los precios.
El cambio de regulaciones ha generado una mayor flexibilidad contractual, permitiendo acuerdos más cortos, condiciones personalizadas e incluso formatos híbridos, como alquileres vinculados a una eventual venta del inmueble.
De acuerdo con los datos proporcionados por el propio Sturzenegger, la oferta de propiedades en alquiler ha crecido un 300%, mientras que los precios reales han experimentado una disminución de aproximadamente el 30%.
“El nuevo esquema habilitó contratos más flexibles, plazos más cortos y acuerdos adaptados a cada caso, incluyendo alquileres temporales o cláusulas relacionadas con la venta del inmueble”, concluyó.










