La normativa, impulsada por el Instituto Nacional de Semillas (INASE) y la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, fue formalizada mediante la Resolución Conjunta 3/2026, que se publicó en el Boletín Oficial. La misma se apoya en la Ley de Semillas y Creaciones Fitogenéticas N° 20.247.
En los fundamentos de la resolución, el Gobierno destacó que el control de la identidad varietal es crucial para garantizar que se respeten los derechos de propiedad intelectual de aquellos que desarrollan tecnologías en cultivos de reproducción autógama.
Asimismo, se explicó que “el significativo avance de la tecnología aplicada a la verificación de la identidad varietal de semillas permite actualmente determinar dicha identidad en plazos considerablemente reducidos”, lo que proporciona una mayor “solidez probatoria” a las acciones administrativas frente a posibles infracciones.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, al presentar el nuevo protocolo, enfatizó que “cada productor argentino va a tener la libertad de elegir este mecanismo y recuperar 30 años de atraso en la calidad de sus semillas”.
Además, resaltó que “gracias a esta actualización, se estima un incremento en las exportaciones en más de 4.000 millones de dólares anuales”, en un mensaje difundido a través de su cuenta en la red social X.
La resolución especifica los requerimientos y procedimientos para la puesta en marcha de este sistema de control. En lo que respecta a la gestión de muestras, se establece que tanto la porción analizada como una “muestra de respaldo” deben mantenerse cerradas y etiquetadas por un periodo de 60 días desde la emisión del certificado.
Durante este tiempo, si el titular de la variedad identifica alguna irregularidad, podrá presentar una denuncia ante el INASE, lo que originará la suspensión de la destrucción de la muestra para que esta sea enviada al organismo correspondiente y se inicien las acciones sumarias necesarias.
El nuevo protocolo comenzará a aplicarse a los cultivares que se inscriban en los registros nacionales desde la fecha de la publicación. Aquellos que no se ajusten a lo estipulado se enfrentarán a las sanciones establecidas en el Artículo 38 de la Ley de Semillas, que incluyen multas y otras penalidades administrativas.
Con esta iniciativa, el Gobierno persigue mejorar la trazabilidad y promover la transparencia en el mercado de semillas, incentivando además la inversión en nuevas tecnologías que potencien la productividad del sector agroindustrial.










