Entre los presentes se encontraban antiguos compañeros, rivales y representantes de entidades deportivas, entre ellos el entrenador Fabio Capello, el exdefensor Paolo Maldini y el actual técnico de la Federación Italiana de Fútbol, Claudio Ranieri. También asistieron figuras como Roberto Baggio y el presidente de la Lega Serie A, Ezio Simonelli.
La FIFA, encabezada por Gianni Infantino, junto a clubes internacionales como el Real Madrid, el Inter de Milán y la Roma, enviaron coronas de flores. La explanada de la basílica se llenó de aficionados que levantaron camisetas rojinegras y banderas que llevaban el nombre y el número 6 de Baresi, el primero en ser retirado en la historia del club.
Durante la ceremonia, el abad Carlo Faccendini destacó en su homilía: “Franco fue un campeón. Todos reconocemos su clase, tenacidad y fortaleza: el Maradona de la defensa, el mejor defensor de todos los tiempos, como hemos leído en los últimos días”. Asimismo, agregó: “Reconocemos su liderazgo, el capitán por excelencia. El campeón y sus trofeos, tantos, pero también sus derrotas y amargas lágrimas”.
Las muestras de respeto y admiración se hicieron sentir tanto dentro como fuera del templo. Frente a la iglesia, se desplegó una gran pancarta con el mensaje: “Franco Baresi, leyenda inmortal. Bandera inimitable que jamás dejará de ondear. Adiós, capitán”. Los presentes entonaron: “Un capitán, sólo hay un capitán”, mientras el féretro era acompañado por excompañeros como Demetrio Albertini, Alessandro Costacurta, Pietropaolo Virdis, Massimo Ambrosini, Marco Simone y Alberico Evani.
El ministro de Deporte de Italia, Andrea Abodi, declaró ante los medios: “Era un gran hombre. Siempre intentó combinar clase y estilo con la sencillez en su comportamiento”.
La carrera de Franco Baresi estuvo indisolublemente unida al AC Milan, donde hizo su debut en 1978 y se retiró en 1997. Durante su trayectoria, el club logró seis títulos de la Serie A, tres Copas de Europa, dos Copas Intercontinentales, tres Supercopas de Europa y cuatro Supercopas de Italia. Baresi lideró al equipo como capitán durante 15 temporadas, y tras su retiro, el club tomó la histórica decisión de retirar su camiseta número 6 en un homenaje que marcó un precedente en el fútbol italiano.
A nivel internacional, Baresi formó parte de la selección italiana que se consagró campeona mundial en 1982. Participó en tres Copas del Mundo y llegó a la final en 1994, donde Italia fue derrotada en la tanda de penales por Brasil. En esa final, Baresi jugó los 120 minutos apenas 25 días después de haberse sometido a una cirugía de rodilla y fue uno de los jugadores que falló en la definición.
En 2025, un chequeo médico reveló un nódulo pulmonar en el exfutbolista. Aunque fue intervenido, su estado de salud no mejoró del todo. Su última aparición pública tuvo lugar en el estadio San Siro, durante la ceremonia de los Juegos Olímpicos de invierno de Milán-Cortina.










