La norma plantea un enfoque progresivo y adaptado a las distintas etapas educativas. Durante la educación inicial, se restringe el uso de dispositivos personales a lo largo de la jornada escolar, permitiendo excepciones solo por razones de salud, accesibilidad o emergencia, siempre bajo la supervisión del docente.
En el nivel primario, los alumnos no podrán utilizar dispositivos, a menos que se trate de actividades pedagógicas específicas, previamente comunicadas a las familias y supervisadas por el docente.
En contraste, en el nivel secundario, los estudiantes podrán hacer uso de sus dispositivos en clase solo cuando el docente lo autorice en función de la planificación pedagógica. Fuera del aula, como en recreos, el uso estará regido por los acuerdos de convivencia establecidos en cada institución.
Un aspecto destacado de esta ley es la regulación del uso de IA generativa, que estará prohibido cuando su utilización suplante la producción intelectual del alumno, impida verificar su comprensión de los contenidos o facilite el plagio. En aquellos casos en que se permita su uso, los docentes deberán aclarar las partes del trabajo que deben ser elaboradas de forma independiente por los estudiantes.
La ley también establece normas para salvaguardar la integridad de la comunidad educativa, prohibiendo la grabación, fotografía o difusión de imágenes y audios en el interior de las escuelas sin la debida autorización, así como el uso de dispositivos para hostigamiento o ciberacoso.
Scavo resaltó que la Ley de Educación Nacional N° 26.206 busca garantizar una educación de calidad con igualdad de oportunidades, promoviendo el uso responsable de las tecnologías de la información y la comunicación. Sin embargo, hizo hincapié en que la rapidez del avance tecnológico en el área de la inteligencia artificial presenta nuevos desafíos que demandan regulaciones específicas a nivel provincial.
La norma se fundamenta en recomendaciones de organismos como la Unesco y la OCDE, que vinculan el uso intensivo de pantallas sin orientación pedagógica a una merma en la atención y el rendimiento en áreas como la lectura y las matemáticas.
Para asegurar la eficacia de esta iniciativa, el Ministerio de Educación y Derechos Humanos de la provincia llevará a cabo relevamientos anuales para evaluar el impacto de las restricciones en la comprensión lectora, la atención y la socialización de los estudiantes, presentando un informe público ante la Legislatura.
Esta ley complementa el programa “Pausa Digital”, previamente implementado en Río Negro para fomentar un uso responsable de la tecnología. Este programa promueve el uso de teléfonos celulares en las escuelas a través de criterios pedagógicos y acuerdos de convivencia, sin prohibir por completo su uso.
La coordinadora de Innovación e Investigación Educativa, Paula Quezada, comentó que la necesidad de regular algunas prácticas relacionadas con el uso de tecnología ha sido solicitada no solo por docentes, familias y estudiantes, sino por muchos sectores de la sociedad civil. Agregó que “Pausa Digital” se introdujo para demostrar que la prohibición no es la respuesta adecuada, sino que se debe considerar como un proceso educativo enfocado en la autorregulación.
Quezada explicó que al estudiar las políticas de otros países, observaron que en aquellos donde se implementaron restricciones severas, no solo no se eliminó el uso del celular, sino que se incrementaron desigualdades en su acceso y uso, llevando a los estudiantes a hacer un uso inapropiado de ellos.
La regulación del uso del celular busca aclarar que existen momentos donde su utilización es apropiada, como para buscar información o trabajar con herramientas digitales, mientras que se desaconseja su uso para redes sociales o actividades que puedan afectar las relaciones interpersonales y la convivencia escolar. En este marco, “Pausa Digital” tiene como objetivo difundir criterios que enseñen a detenerse, regular y decidir.










