“Esa es la maravilla de ir aprendiendo a duelar bien. Le dije una vez a un paciente que, después de sufrir muchísimo, unos cuantos meses, me comenta la posibilidad de un encuentro con esta persona (su ex) porque tenían un cumpleaños en común y me dice: ‘Yo todavía algo siento por ella’. Y yo le dije: ‘Sí, pero nunca va a volver a dolerte tanto como te dolió hace seis meses. Así que no tenés nada que temer. Sí, te va a molestar verla, te va a dar algo”, relató el psicoanalista.
El especialista también hizo hincapié en que el desánimo al ver a un antiguo amor puede surgir si uno se aferra a la idea de que el otro regrese o si se sumerge en el propio sufrimiento. “Si no entrás en ninguna historia rara, pensá que el daño que te puede hacer ya no es el daño que vos sufriste cuando llegó el desamor, excepto que vos lo busques, que te hagas el romántico, que te vayas, que te tomes un vino y que recaigas en un vínculo”. Hacia el final, recalcó: “Eso es lo que tiene el duelo. Y cuando lo vas atravesando decís: ‘Hoy me duele menos’. Y entonces: ‘Sí, me dolés, pero me dolés tanto menos de lo que me doliste’.”
La reflexión de Rolón se alinea con una anterior en la que sugirió que muchas personas deberían considerar bloquear a sus exparejas en redes sociales para evitar que la angustia se mantenga presente. “Muchas veces uno, como psicólogo, dice: ‘¿Y para qué lo seguís leyendo?’ Claro, decís: ‘No, ahora me quiere explicar, me dice, me dice, me vuelve loca, me manda mensaje a todo’. Bloquealo. A veces uno va por esa solución y el peso con el que el paciente toma esa intervención cuenta también, ¿no? O sea, porque es ‘me mandó a bloquearlo’”, explicó Rolón.
Asimismo, advirtió sobre la responsabilidad que tienen los profesionales ante el bienestar emocional de sus pacientes. “Otra cosa es que, ojo, genuinamente alguien vea que su paciente se está lastimando mucho y le diga: ‘Mirá, vamos a hacer una cosa: vos lo vas a bloquear’. Digo, así como el médico te dice: ‘Mirá, te tomás una de estas a la mañana y una de esta a la noche’. También los psicólogos a veces tenemos esa potestad por la salud psíquica de nuestros pacientes, decirle: ‘Mirá, esto no lo vas a hacer más’. Si vos ves a alguien que todo el tiempo se está llevando la pared puesta y vas a intervenir”, argumentó el especialista.








