En su evaluación, el exfuncionario se refirió a la fuga de capitales y propuso un valor de “equilibrio” para la divisa que evitaría un colapso de la economía en un corto plazo. Al analizar la evolución del tipo de cambio desde el inicio de la actual administración, afirmó que el dólar debería estar posicionado en niveles que no asfixien al sector productivo.
“El tipo de cambio cuando (Javier) Milei llega, que viene con un objetivo licuador, él lo pone a $ 800. Traído a hoy son $ 2200”, subrayó en una conversación con un medio. En este contexto, comparó la referencia con el precio actual, que oscila en “$ 1500 y pico”.
Melconian fue categórico al expresar: “Pero todos coincidimos en general en que, si esto estuviera, ceteris paribus, un poquitito arriba, mejor, porque con independencia de la exportación le daría un tubo de oxígeno a todo aquel que está pasando esta transición, que está entrando en una zona castaño oscuro”.
Planteó como una posibilidad razonable que el tipo de cambio se ubique en un rango entre “$ 1650 y $ 1700” para evitar un descontrol económico inminente.
Además, se mostró crítico con las decisiones del gobierno en temas de política macroeconómica. “Hoy estamos en un conflicto severo, que acá lo venimos discutiendo hace meses. Argentina está con un proceso de dolarización fortísimo”, afirmó.
Melconian destacó que esta situación se sostiene, en parte, gracias al potencial de Vaca Muerta, calificando a la política energética como una “política de estado que salió de pe…”. A su juicio, el Gobierno tiene el mérito de no haber obstruido su funcionamiento, aunque criticó que esos dólares terminan fuera del país: “Entonces tiramos los dólares de Vaca Muerta en Miami, Punta del Este y el colchón”.
Ante la pregunta sobre si estaba proyectando una crisis financiera, Melconian respondió: “No. ¿Por qué? Por Vaca Muerta”. Sin embargo, enfatizó que esos dólares no quedan en el país para impulsar la economía, lo cual se traduce en un “problema de desconfianza” en la gestión gubernamental.










