Según informaron fuentes relacionadas con el caso, los gendarmes del Centro de Operaciones Antidrogas intensificaron las pesquisas al geolocalizar tres inmuebles donde frecuentaba Flavio Gabriel Batista, de 41 años, uno de los implicados en la causa.
Al iniciar la búsqueda en una de las casas en la calle Jujuy, los agentes accedieron a un patio descuidado con escombros y vegetación. La situación tornó sospechosa al hallarse una pala; al levantar láminas de metal, los gendarmes descubrieron tierra suelta, excavaron y hallaron paquetes verdes que contenían un total de 58,823 kilogramos de la droga.
Las fuentes señalaron que la madre de Batista se desmayó al ser informada del descubrimiento.
En los otros inmuebles inspeccionados, se incautaron 16.500 dólares, 335.000 pesos argentinos, 140 reales, 48 municiones de distintos calibres, 20 cartuchos calibre 12/70, una camioneta Ford Ecosport, una balanza de precisión, cuatro teléfonos celulares y otros artículos relevantes para la investigación.
Los fiscales de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar) Matías Scilabra, Diego Iglesias y Santiago Alberdi, quienes lideran la pesquisa, dictaron la detención de Batista por violación a la Ley de Drogas.
La investigación sugiere que Batista está vinculado a los hermanos rosarinos Santiago y Juan Cruz Borras, quienes fueron arrestados en mayo en relación a la misma causa. Los hermanos, que contaban con orden de captura, fueron capturados en la ciudad de Funes, a unos 15 kilómetros de Rosario, mientras se refugiaban en la casa de la novia de uno de ellos.
Casi a la medianoche del 13 de mayo, los gendarmes detuvieron a Santiago Emmanuel Borras, de 35 años, y Juan Cruz Borras, de 27, sin disparar un solo tiro. Santiago ya enfrentaba un segundo caso federal por narcotráfico, tras haber sido condenado anteriormente a cuatro años de prisión por un incidente en 2014, donde se le encontró marihuana en su vehículo.
En el mismo mes de mayo, un avión aterrizó en un campo de Villa Eloísa, transportando una gran cantidad de cocaína. Aunque se arrestó al piloto y al copiloto, los tres hombres que aguardaban para el traslado terrestre lograron escapar.
El avión, diseñado para estas actividades, aterrizó en una pista clandestina donde dos camionetas Strada y un Gol Trend estaban listas para recibir el cargamento. Sin embargo, la operación fue desbaratada por los agentes, quienes lograron implementar un cerco para evitar la fuga.
La huida fue descrita como cinematográfica: una de las camionetas embistió a un gendarme, que debió ser asistido por una fractura de cráneo. Las camionetas fueron ubicadas incendiadas en un área rural entre las rutas 15 y 178, y se sospecha que todos ellos se habrían trasladado en el Gol Trend, el cual presentaba perforaciones de bala, aunque esto fue negado por fuentes de Gendarmería.
Dos hombres de nacionalidad boliviana fueron arrestados en la zona, sin documentación y sin un ingreso legal al país, lo que llevó a suponer que podrían ser el piloto y el copiloto del avión.
Se menciona que la cocaína involucrada tanto en este vuelo como en el primero podría estar vinculada a Brian Bilbao, un reconocido narcotraficante de Rosario, detenido desde noviembre del año anterior. Sin embargo, no existen pruebas concluyentes sobre su conexión con este nuevo tráfico aéreo.










