Según el análisis realizado por una consultora, solo el 15% de los argentinos considera positiva la situación actual del país, mientras que el 49% mantiene una opinión negativa, uno de los índices más elevados en la serie de encuestas que lleva a cabo esta firma.
De cara al futuro, únicamente el 24% confía en que la nación mejorará el próximo año, mientras que el 58% opina que las cosas han empeorado desde la llegada del actual Gobierno.
La economía sigue siendo el principal motivo de preocupación. La evaluación positiva de la economía nacional ha caído al 11%, marcando seis meses consecutivos de descenso, y el 46% de los encuestados pronostica un empeoramiento para el próximo año.
Este deterioro también se refleja en la situación económica personal: el 45% la califica de manera negativa, nueve puntos más que en el estudio anterior. Incluso los votantes libertarios registran una notable caída en la percepción positiva, que pasó del 68% en febrero al 40% actual.
El incremento de la deuda y la falta de capacidad de ahorro se presentan como indicadores críticos. Un 70% de los consultados afirma que su nivel de endeudamiento ha aumentado en el último año, y un 66% asegura que no puede ahorrar, la cifra más alta desde que se iniciaron las mediciones.
En términos de vida cotidiana, el 77% de los argentinos indica que ha tenido que reducir gastos para llegar a fin de mes, y el 41% asegura que sus ingresos no son suficientes para cubrir las necesidades básicas del hogar.
A pesar de este contexto, la aprobación de la gestión de Milei ha experimentado una leve recuperación de tres puntos, alcanzando el 34%, aunque la desaprobación permanece alta en un 61%.
Este repunte en la imagen de la gestión se concentra mayormente en el núcleo oficialista y en sectores alineados con el PRO, impulsada por la salida de Manuel Adorni y la llegada de Diego Santilli.
Sin embargo, esta mejora en la imagen no se traduce en una mayor confianza en la capacidad del Gobierno para abordar los problemas del país, ya que el 63% de los consultados considera que la administración nacional es ineficaz en este sentido, una de las cifras más altas en la serie.
Otro dato relevante es que el 73% de los encuestados percibe que el Gobierno actúa en favor de “algunos sectores”, un aumento de nueve puntos respecto a la medición anterior y el índice más alto registrado.
La corrupción se consolida como el segundo problema prioritario, alcanzando el 18%, tras el desempleo, que llega al 28%. Asimismo, el 65% cree que la mayoría de los funcionarios son corruptos, un dato también alarmante.
A pesar del agravamiento de los indicadores económicos y sociales, la oposición no logra aprovechar el descontento general. El 63% desaprueba su actuación y el mismo porcentaje opina que no está preparada para acceder al poder en 2027.
En la evaluación de los dirigentes opositores, Axel Kicillof lidera con un 32% de imagen positiva, aunque ha visto aumentar su imagen negativa. Cristina Kirchner alcanza, por su parte, un 23% de imagen positiva, el mejor registro desde marzo.
De cara a las elecciones presidenciales de 2027, el panorama se presenta incierto: el 30% desea que Milei sea reelegido, mientras que un 63% se opone a esta idea.
En un posible balotaje, Kicillof supera por primera vez a Milei, con un 42% frente al 41%. Sin embargo, si el candidato del peronismo fuera Sergio Massa, Milei obtendría el apoyo del 42% contra un 38% de Massa.
Los resultados reflejan un entorno marcado por el pesimismo económico, el deterioro de la situación personal, la desconfianza en las instituciones y una acentuada polarización política.
A poco más de un año de las elecciones de 2027, el descontento social aún no ha encontrado un canal opositor que pueda capitalizarlo, mientras el oficialismo se sostiene gracias a un núcleo de apoyo que persiste a pesar del deterioro de varios indicadores.










