La escudería Alpine logró adelantar el desarrollo de estas mejoras, que originalmente estaban programadas para su debut en Monza. Sin embargo, la falta de tiempo en la fábrica dejó sólo las piezas necesarias para un solo auto en Zandvoort.
“En el simulador la actualización parece ser muy potente y, si es así, será muy buena para nosotros. Es cierto que cuanto mayor sea la diferencia en carga aerodinámica que consigamos entre ambos coches, mejor será para nosotros”, comentó el piloto en diálogo con Motorsport.
A pesar de no contar con los nuevos elementos, el pilarense reconoció el esfuerzo del equipo por acelerar la producción: “La fábrica ha trabajado realmente muy duro. Era una actualización prevista para Monza en ambos coches, pero llegó antes de lo esperado. Por desgracia solo está disponible para uno, pero esperemos que funcione para luchar más adelante”.
El propósito de estas modificaciones es ofrecer un salto de calidad en el ritmo de carrera y reducir la diferencia con sus competidores directos en la zona media de la tabla, especialmente frente a los monoplazas de Racing Bulls.
En la previa del fin de semana en el trazado neerlandés, Colapinto no escondió la desventaja con la que comenzará a girar, aunque mantiene una mentalidad optimista: “Parece que, si funciona plenamente, podría ser un fin de semana un poco doloroso para mí, pero voy a dar lo mejor de mí para que intentemos maximizar el paquete que tenemos”.
La actividad en el circuito de Zandvoort se iniciará el viernes 21 de agosto, con un formato que incluirá carrera sprint.










