Esta información proviene del informe mensual del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA). En julio, los envíos al exterior totalizaron USD 4.926 millones, mostrando un aumento del 2,2% respecto al mismo mes de 2025, lo que representa una diferencia positiva de USD 106 millones.
Los sectores que más impulsaron este crecimiento incluyen al complejo girasolero, que acumuló exportaciones por USD 2.419,4 millones en los primeros siete meses, lo que significa un 100% más que el año pasado. En julio, las ventas externas de este sector crecieron un 14%.
Asimismo, el complejo de carne y cuero vacuno reportó USD 2.999,1 millones, con un crecimiento interanual del 40%. Durante julio, las exportaciones del sector aumentaron un 29%.
El trigo, por su parte, logró USD 2.603,8 millones en el acumulado, un 37% más que en el mismo periodo de 2025. Sin embargo, en julio se observó una caída interanual del 2%.
En términos porcentuales, los mayores incrementos fueron registrados en los sectores porcinos y algodoneros. Las exportaciones porcinas crecieron un 188% interanual en julio y un 111% en el acumulado anual. El sector algodonero también mostró una mejora del 188% en julio y del 101% en el total de enero a julio. Adicionalmente, los complejos apícola y de legumbres reportaron aumentos acumulados del 65% y 77%, respectivamente.
Por otro lado, varios sectores mostraron un moderado crecimiento en las exportaciones agroindustriales. El complejo avícola sufrió una caída del 43%, seguido por el arrocero, que descendió un 17%, y el manisero, que experimentó un retroceso del 5% durante los primeros siete meses del año.
En términos de participación, la soja se consolida como el principal complejo agroindustrial, con exportaciones por USD 10.548,6 millones, lo que representa el 33% del total y un crecimiento acumulado del 0,5%. El maíz ocupa el segundo lugar, con un 16,5% de participación y exportaciones por USD 5.269,4 millones, un 12% más que en el mismo periodo del año anterior, con un notable aumento del 42% en julio.
El complejo pesquero generó USD 1.416,3 millones en los primeros siete meses, reflejando un crecimiento del 18% y un alza del 38% en julio, constituyendo el 4,4% de las divisas generadas por las cadenas agroindustriales.
En cuanto al complejo bovino-lácteo, alcanzó USD 811,9 millones, lo que implica un incremento del 14% interanual, mientras que la cebada sumó USD 813,8 millones, con una mejora del 11%.
El informe también analizó la evolución del tipo de cambio. En julio, el tipo de cambio vendedor/comprador del Banco Nación promedió $1.476,98 por dólar, reflejando un aumento del 2,4% mensual y del 17,1% interanual.
Por su parte, el Tipo de Cambio Real Multilateral (TCRM) elaborado por el Banco Central experimentó un crecimiento del 1% respecto a junio, aunque se situó un 2% por debajo del promedio de 2025 y un 6% inferior al nivel del año anterior. Este indicador sigue siendo crucial para evaluar la competitividad de las economías regionales y las diversas cadenas agroalimentarias.
En otro orden de cosas, Coninagro destacó que en la mayoría de las economías regionales, las importaciones representan una mínima fracción comparada con las exportaciones, lo que refuerza el carácter estructuralmente superavitario de estos sectores. No obstante, existen casos específicos en los que la balanza comercial resulta deficitaria o donde la competencia con productos importados es relevante.
Las economías que generan netamente divisas presentan importaciones marginales en relación con sus exportaciones. Entre ellas, las actividades manicera, arrocera, apícola, ovina, y de peras y manzanas tienen los mayores superávits, con aportes de compras externas que no superan el 1% de sus ventas al exterior.
Al contrario, hay economías deficitarias donde la entrada de divisas no es suficiente para cubrir los gastos en importaciones, lo que indica una mayor dependencia del exterior o una limitada capacidad exportadora. Por ejemplo, la mandioca presenta una situación crítica, con exportaciones casi nulas y importaciones que equivalen al 152,8% de sus exportaciones. En el caso de la actividad porcina, las compras externas ascienden al 549,6% de las ventas al exterior, mientras que en el sector forestal se alcanzan el 112,3%.










