Un equipo de científicos del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales ha indicado que la mariposa Morpho, reconocida por sus alas de un vibrante color azul metálico, está amenazada por el incremento de las temperaturas, que afecta el intenso brillo que la ayuda a evadir a sus depredadores. La investigación señala que durante la etapa en la que la oruga se transforma en mariposa, el calor puede alterar el destello de sus alas. “Cuando las mariposas fueron expuestas a temperaturas elevadas que simulaban las prognosticadas ante un posible cambio climático, emergieron con alas de un color distinto y más apagado”, expuso Juliette Rubin, bióloga principal del estudio. El equipo destacó que dicho brillo constituye una defensa esencial para esta especie al confundir a sus enemigos naturales. Por ello, con colores menos vibrantes, podrían volverse más vulnerables a ataques de aves y otros insectos. Las mariposas del género Morpho, que predominan en Sudamérica, así como en México y América Central, presentan una envergadura que oscila entre los 7 centímetros en la Morpho rhodopteron y los 20 centímetros en la Morpho hecuba. Su popularidad también ha aumentado por haber inspirado el emoji que representa a estas mariposas en distintas aplicaciones de mensajería instantánea. “Esto podría tener importantes implicaciones para su biología”, añadió Rubin, quien además mencionó que durante la fase de crecimiento, “también observamos que las Morpho que se desarrollaron en condiciones de calor elevado murieron con mayor frecuencia”. Para llevar a cabo el estudio, las crisálidas fueron expuestas a temperaturas de 35ºC durante el día y 28ºC por la noche, replicando un posible futuro climático en su hábitat. Posteriormente, se compararon con otro grupo mantenido a 28ºC, tanto de día como de noche, que representa la temperatura promedio actual en los trópicos. Tras las pruebas, Rubin destacó: “Descubrimos que los cambios de color provocados por altas temperaturas serán perceptibles para los depredadores aviares”. Entre los principales depredadores de las mariposas se encuentran aves insectívoras, hormigas y avispas, que atacan huevos y orugas, así como reptiles y anfibios, como lagartos, serpientes, sapos y ranas. Las ratas comunes cazan mariposas adultas y buscan huevos y capullos, mientras que los ratones cosecheros son conocidos por cazar y consumir mariposas adultas en grandes cantidades durante la noche, eludiendo incluso las toxinas defensivas del insecto. Finalmente, la investigadora subrayó que son necesarios más estudios para aclarar el nivel de amenaza que representaría el cambio de color para las mariposas en manos de las aves.
Nº Edición: 98










