Todo inició antes del encuentro entre el Real Madrid y Elche. En el contexto de una campaña de apoyo a la Ciudad Autónoma de Ceuta, que enfrenta una grave crisis humanitaria, los jugadores de ambos equipos salieron al campo con camisetas blancas que decían “Todos somos caballas”, como un gesto de solidaridad con los afectados.
Sin embargo, las imágenes de la previa desencadenaron una ola de críticas en España. Mbappé, Vinícius e Ibrahima Konaté decidieron no mostrar la camiseta de la misma manera que sus compañeros: se presentaron con la prenda enrollada o parcialmente oculta durante los actos protocolares, lo que rápidamente se volvió viral en redes sociales.
La reacción fue inmediata. Diversos medios de comunicación recopilaron cientos de mensajes de aficionados que cuestionaron la actitud de los futbolistas, considerándola una falta de compromiso con una iniciativa de apoyo institucional. Algunas voces incluso sugirieron que los jugadores deberían ser silbados en todos los estadios de España como forma de protesta.
En una declaración, Mbappé ofreció su perspectiva y dijo: “era una posición no fácil, difícil, porque al final la gente puede pensar que yo estoy contra la gente de Ceuta”, añadiendo: “Pero no, absolutamente no. No tengo nada contra ellos y yo apoyo 100% con mi pensamiento en ellos. Pero quería tener también un pensamiento por toda la gente que sufre, porque al final soy humano y no quiero meter prioridad en el sufrimiento”.
No obstante, la controversia ha escalado; ahora, Ultras Sur, el histórico grupo ultra asociado al Real Madrid, ha emitido un comunicado en el que critica con dureza a Mbappé, Vinícius y Konaté, exigiendo una disculpa pública. En el texto, se acusa a los futbolistas, “estos tres individuos”, de deshonrar a ciudadanos españoles afectados por la crisis y sostiene que han priorizado “agendas personales e ideológicas” sobre la solidaridad promovida por LaLiga.
Este grupo, ligado a posturas nacionalistas extremas, no solo ha apuntado a los jugadores, sino que también ha dirigido sus críticas a la dirección del club, responsabilizando a Florentino Pérez por lo que consideran una pérdida de valores en la institución.
La controversia se da en un momento especialmente delicado para el Real Madrid. En las últimas semanas, el Bernabéu ha mostrado señales de impaciencia con el rendimiento del equipo, y Vinícius ha sido uno de los jugadores más criticados por los hinchas. Ahora, tanto el brasileño como Mbappé vuelven a estar en el ojo de la tormenta, aunque esta vez por razones ajenas al deporte.
La agenda del equipo de Mourinho indica que el próximo domingo se enfrentarán al Atlético de Madrid en un nuevo derbi, y veinte días después recibirán al Villarreal, siendo ese el primer partido en el Bernabéu tras la controversia con Ceuta.










