El Gobierno dio un paso significativo en el proceso de privatización de Energía Argentina (Enarsa). Mediante el decreto 1107/2026, publicado recientemente en el Boletín Oficial, se autorizó la venta de las participaciones estatales en las centrales termoeléctricas Manuel Belgrano y José de San Martín, cada una con una capacidad de 800 megavatios. La resolución abarca el 65,01 por ciento de las acciones de la Termoeléctrica Manuel Belgrano y el 68,83 por ciento de la Termoeléctrica José de San Martín, actualmente bajo la propiedad de Enarsa. Estos paquetes se ofertarán a través de licitaciones públicas, tanto nacionales como internacionales, bajo la supervisión del Ministerio de Economía y la Agencia de Transformación de Empresas Públicas. La central Manuel Belgrano se encuentra en Campana, provincia de Buenos Aires, mientras que la José de San Martín opera en Timbúes, provincia de Santa Fe. Ambas instalaciones fueron desarrolladas en el marco del esquema Foninvemem, implementado en la década de 2000 para incrementar la capacidad de generación eléctrica. Las acciones restantes permanecen en manos de empresas privadas involucradas en dicho programa. Además, el decreto también permite la futura venta de la participación estatal en la Central Termoeléctrica Guillermo Brown. Sin embargo, este proceso estará sujeto a la finalización del fideicomiso que gestiona la planta, así como a la incorporación formal de Enarsa como accionista. La normativa estipula que la participación estatal resultante no podrá ser inferior al 70 por ciento. Esta medida se enmarca en un plan de privatización integral de Enarsa que fue aprobado por el Poder Ejecutivo en 2025, tras la inclusión de la empresa en la lista de entidades a privatizar según la Ley Bases. La estrategia del Gobierno consiste en desmembrar activos y unidades de negocio para su venta por etapas, argumentando la necesidad de reducir la presencia estatal en el mercado y facilitar la gestión privada.
Nº Edición: 98










