De acuerdo a un informe que ha llegado a nuestro conocimiento, la investigación realizada por el grupo científico World Weather Attribution (WWA) revela que alrededor de cinco partidos se enfrentarían a condiciones de intenso calor debido al cambio climático. Como consecuencia, expertos han sugerido que se considere el aplazamiento de estos encuentros.
Los investigadores examinaron los 104 partidos programados desde el 11 de junio hasta el 19 de julio en 16 estadios de los mencionados países, empleando el índice WBGT, el cual evalúa la capacidad del cuerpo humano para enfriarse, tomando en cuenta factores como la temperatura, la humedad y la radiación solar. Al respecto, advirtieron que las pausas de hidratación planificadas por FIFA podrían no ser suficientes para mitigar los riesgos asociados a las altas temperaturas.
FIFA ha afirmado que ya se encuentra desarrollando protocolos específicos para hacer frente al calor, incluyendo pausas de hidratación de tres minutos en cada tiempo, instalaciones de refrigeración para espectadores y jugadores, así como refuerzos en los equipos médicos, ajustados a las condiciones climáticas de cada partido.
Según FIFPRO, es crucial activar medidas de enfriamiento cuando el índice WBGT supera los 26 grados, y suspender los partidos si alcanza o sobrepasa los 28 grados. Vincent Gouttebarge, director médico de FIFPRO, indicó que los hallazgos del estudio corroboran estimaciones anteriores del sindicato y destacó la necesidad de fortalecer las medidas de protección para garantizar tanto la salud como el rendimiento de los futbolistas.
“Nuestra investigación demuestra que el cambio climático tiene un efecto real y medible sobre la viabilidad de organizar las Copas del Mundo durante el verano en el hemisferio norte”, subrayó Friederike Otto, profesora de ciencia del clima en el Imperial College de Londres y cofundadora de WWA.
Los científicos que llevaron a cabo el estudio también enfatizaron que “los jugadores y los aficionados se enfrentan a un riesgo mucho mayor de calor y humedad agotadores en la Copa del Mundo de 2026 en comparación con la de 1994”.
El informe señala que el riesgo para los espectadores es particularmente alto en ciudades cuyo estadio carece de aire acondicionado, como Miami, Kansas City, Nueva York o Filadelfia. La final, que tendrá lugar en el MetLife Stadium en Nueva Jersey, ahora tiene el doble de probabilidades de sobrepasar los niveles de riesgo térmico en comparación con el Mundial que se realizó en Estados Unidos en 1994.
La profesora Otto ha solicitado a FIFA que reevalúe las fechas de futuros Mundiales en regiones propensas a experimentar calor extremo.










