En una exposición, un analista especializado detalló el impacto de este acercamiento bilateral, revisando las distintas proyecciones sobre futuras adquisiciones y mencionando la licitación para la construcción del muelle en la Base Naval Integrada de Ushuaia.
El memorándum fue suscrito por el teniente general Carlos Presti, jefe del Estado Mayor General del Ejército, y la embajadora de Israel en Argentina, Ahuva Spieler Reshef. También estuvo presente el coronel Amit Guy, agregado de Defensa de Israel en el país.
“Esto es una acción que se viene negociando desde hace varios meses y que ya está produciendo algunos resultados concretos, además de otros que se espera se materialicen en breve”, explicó el analista.
Este acuerdo revierte el contexto de acercamiento iniciado en 2024, cuando el entonces ministro de Defensa, Luis Petri, llevó a cabo una visita a Israel. Esta etapa dio lugar a una agenda que incluía ciberdefensa, drones, protección fronteriza, comunicaciones satelitales y abastecimiento de armamento.
Entre las primeras concreciones se destaca la entrega inicial de 250 fusiles ARAD, fabricados por Israel Weapon Industries (IWI), que tienen como objetivo reemplazar de manera gradual al histórico FAL, utilizado por el Ejército argentino.
“Se han transformado en el sustituto del emblemático fusil FAL después de 66 años de servicio”, destacó el analista.
La partida comprende dos versiones: el ARAD 7, con calibre 7,62 × 51 milímetros para el Ejército, y el ARAD 5, de calibre 5,56 × 45 milímetros, destinado a la Armada y la Fuerza Aérea, incluyendo accesorios y equipamiento adicional.
El contrato contempla un límite de USD 12 millones. Se estima que cada fusil tiene un costo aproximado de USD 1.000, aunque el precio final dependerá de los componentes adicionales. El analista remarcó que esta es una entrega inicial limitada, que podría ser seguida por otros lotes.
El acuerdo también ha reavivado el interés por futuras colaboraciones militares. Entre las especulaciones sobre adquisiciones se encuentran sistemas de artillería autopropulsada y drones de vigilancia, aunque hasta el momento no hay confirmaciones oficiales sobre contratos para este equipamiento.
El analista mencionó dos posibilidades que podrían satisfacer las necesidades de modernización del Ejército: los sistemas de artillería Atmos y las aeronaves no tripuladas de la familia Hermes. No obstante, subrayó que se trata de rumores, y no se puede asegurar que dichas operaciones estén en ejecución.
Una de las opciones es el Atmos, un sistema de artillería autopropulsada sobre ruedas de 155 milímetros, cuya compra podría fortalecer la movilidad y capacidad de apoyo de fuego del Ejército. Según las proyecciones, cada sistema podría costar entre USD 6 millones y USD 7 millones, dependiendo de los equipos y municiones incluidos en una posible contratación.
Otra alternativa es adquirir drones de media altitud y larga autonomía, conocidos como MALE. La oferta israelí incluye los modelos Hermes 450, 600 y 900, que podrían aumentar las capacidades argentinas en vigilancia y reconocimiento.
El analista estimó que cada dron podría costar alrededor de USD 10 millones, sin incluir su total costo de operación, que también implicaría estaciones de control, capacitación y mantenimiento.
La incorporación de drones podría ser especialmente relevante para las tres fuerzas, tanto para la vigilancia marítima como para el control fronterizo y el apoyo en operaciones militares.
Por el momento, tanto el Atmos como los Hermes son considerados posibilidades de adquisición y no compras confirmadas. La firma del memorándum establece un marco de cooperación, pero no garantiza por sí sola que estos sistemas hayan sido seleccionados o contratados.
Aparte de la cooperación internacional, Argentina avanza en un nuevo proyecto de infraestructura militar. La licitación para la construcción del muelle en la Base Naval Integrada de Ushuaia fue formalizada mediante la Resolución 704/2026, que se publicó en el Boletín Oficial.
El presupuesto oficial para esta obra es de $189.321 millones, equivalente a aproximadamente USD 120 millones según las estimaciones del analista. El procedimiento se llevará a cabo a través de la plataforma Contratar y contempla la edificación del muelle.
Este proyecto forma parte de un plan más amplio para desarrollar infraestructura naval en Tierra del Fuego. “La inversión total para la base asciende a 700 millones y es a largo plazo”, indicó el analista.
Para él, la construcción del muelle es una de las prioridades inminentes. “El avance del muelle es, creo, lo más crucial en este momento”, afirmó.
La adjudicación y el inicio de la obra permitirán evaluar el progreso de esta iniciativa estratégica para la presencia argentina en el Atlántico Sur y su proyección hacia la Antártida.










