No obstante, esta mejora presupuestaria tiene ciertas consideraciones. Uno de los principales factores que afectan a la atención pública es la creciente pérdida de puestos de trabajo, que, según estimaciones privadas, ha generado aproximadamente 61.000 despidos en lo que va del año.
Una parte considerable del aumento que prevé el Gobierno en Salud para el próximo ejercicio está relacionada con el aumento en la atención de pacientes que tendrán que absorber los hospitales públicos. Muchos de quienes han perdido su empleo también han visto restringido su acceso a obras sociales, quedando como única opción la atención en hospitales públicos.
Un estudio realizado por el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa) basado en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) resalta esta tendencia. En 2023, se registraron más de 18 millones de personas con cobertura de obras sociales, mientras que alrededor de 1,5 millones contaban con medicina prepaga.
Sin embargo, en el primer cuatrimestre de 2026, los números reflejaron un cambio. Aproximadamente 17,4 millones tenían una obra social frente a 1,4 millones con servicios de medicina privada. Según Idesa, 629.384 personas perdieron su acceso a obras sociales, mientras que 105.521 dejaron la medicina prepaga.
De esta manera, cerca de 735.000 individuos se han trasladado al sistema de atención médica pública. Al sumarse a los 516.000 que ya estaban en esa situación, el total asciende a 1,2 millones de personas que dependen exclusivamente de hospitales públicos.
Según datos de la Dirección de Estadística e Información de Salud (DEIS) del Ministerio de Salud de la Nación, se estima que alrededor de 100 millones de personas visitan anualmente los centros de atención pública, superando las cifras de entre 90 y 95 millones registradas en 2019 durante la pandemia de covid.
“Hoy lo que más crece es el empleo en negro, es decir, gente que en su mayoría no tiene otra opción más que recurrir al hospital público. En los últimos años, ha habido un fuerte aumento en la cantidad de pacientes que debe atender la salud pública; está sobrecargada”, expresó el presidente de Idesa.
La medicina prepaga también ha experimentado cambios, aunque de un tipo diferente. Las entidades del sector indican que actualmente hay alrededor de 8,4 millones de personas en el sistema privado, una cifra similar a la del año anterior.
Las compañías señalan que, a pesar de que un número de personas ha perdido su cobertura privada debido a la pérdida de empleo –siendo menos de la mitad de los afiliados a prepagas beneficiarios de corporaciones–, algunos de los que aún están en ese sistema optaron por planes más económicos en lugar de dar de baja su afiliación.
Los últimos datos oficiales ayudan a comprender no solo el creciente número de personas que recurren a hospitales públicos, sino también la expectativa de que esta tendencia continúe. El INDEC reportó que en el segundo trimestre de 2026, la tasa de desocupación se situó en 7,9%, lo que equivale a 1.800.000 desempleados en todo el país, superando el 7,6% registrado en el mismo periodo de 2025 y añadiendo 100.000 desempleados más.
Además, el empleo informal alcanzó un 20,2% en el segundo trimestre de este año, un aumento respecto al primer trimestre (19,8%) y comparado con el segundo trimestre de 2025 (19,2%).
Dentro del total de la población ocupada, la formalidad bajó del 56,6% al 54,9%, mientras que el empleo informal creció del 43,2% al 45%, lo que se traduce en más de 550.000 trabajadores en situación de informalidad, alcanzando casi los 10 millones en total.










