Un estudio de Equipo Mide, realizado entre el 20 y el 26 de junio, revela que una mayoría de los encuestados muestra una mirada pesimista hacia el futuro y un deterioro en la imagen del presidente Javier Milei.
El informe señala que el 27% de los participantes considera que los bajos salarios son la principal problemática del país, seguido por la corrupción (17%), la desocupación (10%) y la inseguridad (8%). Aunque la inflación no es ahora la principal preocupación, sigue siendo central la discusión sobre el rendimiento de los salarios en la calidad de vida de los ciudadanos.
La relevancia de la corrupción en este contexto es significativa, ya que supera en preocupación a temas como la pobreza, las jubilaciones y la educación, en un momento marcado por las denuncias relacionadas con Manuel Adorni, el ex vocero presidencial.
Las perspectivas sobre la situación futura son otro aspecto delicado. Al consultar sobre cómo se percibe el país en seis meses, el 40% de los encuestados opinó que la situación será peor, mientras que un 18% considera que se mantendrá igual de negativa. Solo un 25% es optimista respecto a una mejora. En total, un 58% tiene expectativas negativas frente a un 30% que se muestra esperanzado.
Si bien el pesimismo predomina, ha disminuido con respecto al pico de mayo, cuando el 48% de los consultados era más pesimista respecto a la situación futura. Para junio, la cifra se redujo al 40%.
El análisis también revela diferencias en las expectativas entre los votantes. Aquellos que apoyaron a Milei en la primera vuelta presentan una visión más optimista, con un 58% esperando que la situación mejore o se mantenga, aunque un 22% expresa incertidumbre o pesimismo. Por otro lado, entre los votantes de la oposición, la opinión está prácticamente dividida: el 44% tiene expectativas positivas y el 43% negativas.
En cuanto a la situación personal, la percepción también es negativa, ya que la mitad de los encuestados cree que su situación familiar no mejorará en seis meses. El 35% confía en una mejora o en la continuidad de su situación favorable.
Este dato es relevante dado que, a menudo, los encuestados tienden a ser más optimistas respecto a su situación personal que a la del país. En esta ocasión, ambos sentimientos convergen: la desconfianza hacia el estado general de la economía se refleja en la perspectiva personal.
Respecto a la evaluación de la gestión actual, más del 53% de los encuestados perciben que Argentina atraviesa una crisis profunda. Un 25% considera que hay dificultades, pero con posibilidades de mejora, mientras que solo el 19% ve el momento actual como uno de progreso.
Frente a este panorama, la valoración de la figura del presidente Milei no es favorable. La encuesta indica que su imagen positiva alcanza el 40%, mientras que la negativa se sitúa en el 58%, con un saldo desfavorable de -18 puntos. En mayo, su valoración positiva se encontraba cerca del 50%.
La evaluación de su gestión también es crítica, ya que el 58% desaprueba su administración, dejando solo un 38% con una opinión favorable. Además, seis de cada diez encuestados creen que el país se dirige en una dirección equivocada.
El análisis sugiere que hay una conexión entre la percepción de los ingresos, las expectativas económicas y la evaluación de la gestión, aunque no se pueden establecer relaciones claras de causa y efecto. Sin embargo, la baja en las expectativas se alinea con una evaluación negativa del Gobierno.
Finalmente, aunque el estudio incluye datos sobre intenciones de voto, es notable que el 39% votaría por un candidato opositor frente a un 28% que optaría por el oficialismo. El 21% restante se siente indeciso. En términos de espacios políticos, La Libertad Avanza registra un 31% de intención de voto, seguido por el kirchnerismo con 16% y el peronismo no kirchnerista con 15%.










