“Es de otro planeta. Es imposible… Cualquier comparación, cualquier metáfora que utilicemos, palabras para describirlo, es imposible, no sería justo”, comentó el entrenador de la selección de Estados Unidos en una charla. Pochettino, quien tuvo la oportunidad de dirigir a Messi durante su etapa en el PSG, fue un testigo directo de sus habilidades excepcionales. “Es increíble verlo, es increíble ver a la campeona del mundo con jugadores, con cuerpo técnico, ver a la afición… Es el único partido en el que se escuchaba más a la gente que a la transmisión de los comentaristas”, añadió el técnico oriundo de Murphy, Santa Fe.
El santafesino expresó su opinión respecto al torneo, afirmando que Argentina es “el rival a batir, es la favorita. Ayer lo mostró en el primer partido, que siempre es difícil”. Cuando se le preguntó si preferiría enfrentar a España o a Argentina en una eventual fase eliminatoria, fue sincero: “Me gustaría más cruzarme con España que con Argentina, por un tema emocional. Cruzarme con Argentina y pelearnos a ver quién sigue…”, aunque enfatizó que aceptaría cualquiera de las dos opciones.
La perspectiva que plantea Pochettino no es irrelevante. Si Estados Unidos finaliza primero en el Grupo D y tanto España como Argentina hacen lo propio en sus respectivos grupos, los estadounidenses se enfrentarían a la Furia Roja en cuartos de final y a la Albiceleste en una hipotética final. La selección local comenzó su participación con una victoria por 4-1 ante Paraguay.
Por su parte, Lionel Messi compartió sus emociones tras el partido, refiriéndose a las lágrimas que derramó al convertir su primer gol, apenas a los 16 minutos en el Kansas City Stadium. “Es por una cuestión totalmente ajena a lo deportivo, pasé unos días difíciles, complicados. Estoy agradecido a toda la delegación, como siempre, al lado mío”, comentó el rosarino, sin profundizar en los pormenores. Su excompañero en la Albiceleste, Juan Pablo Sorín, presente en la zona mixta como cronista, le preguntó sobre esa emoción, a lo que Messi respondió directamente: “La verdad que por la familia más que nada. Porque, bueno, siempre está ahí, siempre acompaña. Ahora estamos en un momento difícil.”
El capitán argentino también mencionó a la figura que lo inspira en esta etapa final de su carrera: “Estamos mirando ahora la serie de Rafa Nadal y me identifico mucho, soy muy parecido en ese sentido, siempre quiero dar el máximo, me identifico de esa manera y si estoy bien para hacerlo, lo intentaré“, expresó. Messi, que se aproxima a los 39 años, describió este momento como un tiempo inesperado: “He llegado más de lo que podría haber llegado a nivel individual y grupal… todo lo que viví es mucho más de lo que soñé cuando era chico”.
Con el triplete ante Argelia, Messi igualó a Miroslav Klose como máximo goleador en la historia de los Mundiales, acumulando 16 dianas. “Es un honor estar ahí, por lo que significa por estar al lado de Klose, Ronaldo, Mbappé, pero al final es estadística y nada más. Es un orgullo poder competir con ellos, no significa nada para mí. Ronaldo es uno de los más grandes y no está primero










