Ignacio Olivera Doll, analista de mercados, analizó esta tendencia reciente, señalando que la inyección de capital nuevo se debe a la creciente estabilidad macroeconómica del país. “La acumulación de reservas del Banco Central y la posibilidad de que Morgan Stanley mejore la calificación de Argentina son factores clave en este fenómeno”, afirmó.
Olivera Doll destacó: “Estamos viendo un ingreso incipiente de inversores extranjeros hacia los papeles argentinos. Esto es toda una novedad. No lo vimos prácticamente en los dos años de la gestión de Milei, con nuevos jugadores haciendo apuestas sobre activos que les generaron serios trastornos en el pasado”.
Los ojos del mercado están puestos en junio, cuando Morgan Stanley evaluará si eleva la categoría de Argentina en sus índices globales. Actualmente, el país figura como standalone, lo que limita su acceso a importantes fondos internacionales. “La expectativa es que Morgan Stanley suba de categoría a Argentina. Esta decisión podría representar un ingreso de hasta cinco mil millones de dólares para las acciones argentinas”, explicó Olivera Doll.
Un recuerdo reciente deja huella en los inversores: “Para que los inversores extranjeros empiecen a animar a las acciones argentinas, tienen que pasar por alto ese fantasma que representó el 2019 para la inversión internacional. Hubo una gran apuesta de los inversores extranjeros sobre Argentina en esos años, sobre todo en los primeros dos años del gobierno de Mauricio Macri y con toda la crisis financiera tuvieron que huir espantados. Sufrieron pérdidas mayores al 30% en un solo día después de la elección de las primarias”.
Sin embargo, las condiciones actuales son diferentes. Con un peso estable y el Banco Central acercándose a su meta de diez mil millones de dólares en reservas, el regreso de capitales parece posible. El cambio se evidenció en los nombres de los inversores que están activos en el mercado local, como Stanley Druckenmiller, quien ya ha realizado inversiones significativas, con 127 millones de dólares en YPF solo en el primer trimestre, entre otros movimientos.
Empresas como Vista y YPF son el foco de atención debido a sus proyectos en la región de Vaca Muerta y su sólida presencia en Wall Street. En el ámbito bancario, se percibe un enfoque más conservador, con un interés particular en bancos emblemáticos como Banco Galicia.
Olivera Doll identificó dos factores fundamentales que sustentan este interés renovado: la estabilidad del tipo de cambio y la mejora en las reservas. Si bien Argentina se acerca al objetivo de acumulación de diez mil millones de dólares en reservas netas, algunos riesgos, como la tensión geopolítica entre Estados Unidos e Irán, todavía generan incertidumbre. “El comienzo de año fue muy bueno para las acciones argentinas”, concluyó, subrayando que la tendencia de reingreso de capitales continúa firme.
La gran incógnita para el mercado es si esta situación marcará una diferencia sustancial en comparación con el ciclo de 2019. Por el momento, los inversores internacionales muestran optimismo en que así será.










