Para usar el corredor será necesario contar con TelePASE, requisito obligatorio en todas las autopistas de la Ciudad. Desde noviembre, la tarifa será de $10.978,49 por tramo. El límite de velocidad se mantendrá en 60 kilómetros por hora.
Hasta ahora, los automóviles podían circular por el Paseo del Bajo desde las 22 de los viernes hasta las 5 de los lunes, además de los días feriados. La nueva disposición extiende el acceso a las noches de lunes a viernes.
La autorización comprende únicamente autos y otros vehículos livianos, entre ellos utilitarios y camionetas. Las motos seguirán excluidas por motivos de seguridad vial.
La Ciudad señaló que la medida apunta a aprovechar la capacidad disponible de la vía en los horarios de menor actividad logística. Durante la noche baja de manera considerable el tránsito de camiones y micros de larga distancia, los usuarios principales para los que se diseñó originalmente el corredor.
El Paseo del Bajo une la autopista Presidente Arturo Humberto Illia, al norte de la ciudad, con las autopistas Buenos Aires-La Plata y 25 de Mayo, en el sur. El trazado tiene 7,1 kilómetros, con dos carriles por sentido y banquina.
La obra fue proyectada para facilitar el tránsito de cargas y de ómnibus de larga distancia y, a la vez, disminuir la circulación de vehículos pesados por las avenidas del área central porteña.
La apertura a los vehículos particulares comenzó en 2024, con una prueba limitada a fines de semana y feriados. Según cifras oficiales, unos 35.000 autos usan actualmente el corredor cada fin de semana. Desde el inicio de esa habilitación se contabilizaron más de 4,5 millones de tránsitos de automóviles.
La Ciudad considera que esos resultados permitieron avanzar con una nueva etapa de prueba, que ahora incluye también las noches de los días hábiles.
Las autoridades observarán durante tres meses cómo funciona la medida y qué efecto tiene sobre la circulación, antes de decidir si la ampliación se vuelve permanente.










