La búsqueda de ganancias rápidas resulta seductora, ya que algunos activos, ya sea por sus fundamentos o por tendencias momentáneas, atraen flujos de inversión. Este enfoque puede asemejarse a jugar a la lotería para aquellos inversores que, sin mucha experiencia, se dejan llevar por su intuición. Sin embargo, el lado contrario son las pérdidas fugaces, que el mercado presenta sin previo aviso y que pueden consumir rápidamente el capital invertido, contribuyendo a la mala reputación que a menudo se asocia a la operativa bursátil.
Por este motivo, muchos analistas recomiendan adoptar una perspectiva a largo plazo -por ejemplo, un horizonte de diez años- para maximizar el rendimiento de un ahorro, aunque las rentabilidades no sean espectaculares, sí pueden ser consistentes. Así, se puede cosechar una rentabilidad que permita alcanzar metas concretas, como un fondo de jubilación, financiar la educación de un hijo o adquirir una propiedad, mediante una estrategia conservadora que busque minimizar riesgos, especialmente para aquellos inversores no especializados que pueden resultar abrumados por el día a día del ‘trading’.
Uno de los factores esenciales a considerar es la inflación. En la última década, Estados Unidos experimentó un 35 por ciento de inflación. Esto indica que, para preservar el valor de la inversión, los rendimientos deben superar esa tasa de depreciación del dólar, que sirve como referencia internacional y también en el contexto local.
1) Una posible estrategia es replicar un índice bursátil que, a lo largo de su historia, haya mostrado rendimientos positivos en relación con la inflación. El S&P 500 de Wall Street, por ejemplo, se valorizó en un 175% en la última década, superando la inflación del 35%, lo que resultó en una ganancia cercana al 140%, logrando así más que duplicar el capital inicial.
El Cedear (Certificado de Depósito Argentino) que replicará el ETF (Fondo Cotizado en Bolsa) del S&P 500 en el mercado argentino es el SPY (SPDR S&P 500 ETF Trust), el cual permite invertir en las 500 empresas más grandes de Estados Unidos desde pesos. Este instrumento se negocia bajo el símbolo SPY en ByMA (Bolsas y Mercados Argentinos), con una relación de conversión de 20 Cedear por acción subyacente.
El índice Dow Jones de Industriales también mostró un incremento del 172% en diez años, una cifra muy próxima a la del S&P 500. Se encuentra disponible en el mercado argentino con el ticker DIA, permitiendo inversiones en pesos en un portafolio diversificado de 30 grandes empresas estadounidenses, que incluyen a Apple, Coca-Cola, Microsoft y Walmart.
En la misma línea, el Nasdaq logró una impresionante apreciación del 423% en la última década. Aun descontando la inflación, este índice permitirá multiplicar prácticamente por cinco la inversión inicial. Su Cedear es el ETF QQQ. Debido a su composición centrada en activos tecnológicos, presenta un riesgo y volatilidad significativamente mayores, lo que a su vez se traduce en un potencial de recompensa superior cuando la tendencia general del mercado es positiva.









