En este escenario, Kicillof ha acelerado la realización de actos partidarios con el objetivo de exhibir su compromiso con el “federalismo”. Por su parte, Sergio Massa ha dado pasos firmes para insertarse en la interna misionera, convirtiéndose en un actor clave para fortalecer la representación del peronismo ante un eventual cambio en el paradigma político del país. Sin embargo, la falta de una dirigencia común y de un mecanismo claro para resolver las candidaturas se hace notar, reflejando la competencia interna por el liderazgo y la representación del justicialismo.
Las recientes actividades políticas de Kicillof y Massa han puesto de manifiesto las dificultades para reunir a diferentes corrientes dentro del peronismo como el kicillofismo, el massismo, el kirchnerismo y aquellos sectores que mantienen vínculos con varios gobernadores. El primer movimiento significativo de Kicillof se produjo el pasado 20 de agosto en la sede del PJ bonaerense de La Plata, donde dirigió el seminario titulado “Peronismo X Peronistas: propuestas para una transformación nacional”, un evento organizado por el Frente Nacional Justicialista que preside Julio Pereyra.
Este encuentro fue presentado como una muestra del crecimiento federal del gobernador, con la presencia destacada del vicegobernador de Salta, Antonio Marocco. Su participación podría interpretarse como un intento de acercamiento a Gustavo Sáenz, uno de los gobernadores provinciales que ha manifestado diferencias con el kirchnerismo y reclama mayor autonomía en la toma de decisiones a nivel nacional. Durante el seminario, Marocco evitó hacer anuncios sobre una posible candidatura y subrayó que el proceso debe comenzar con la organización del partido. “Primero hay que organizar el peronismo, luego las alianzas y recién después de eso definir el nombre de quien mejor nos represente”, expresó el funcionario.
Entre los participantes también se destacaron el dirigente neuquino Darío Martínez, el exsenador correntino Martín Barrionuevo, el intendente de Reconquista, Enri Vallejos, y su par de La Quiaca, Dante Velázquez, así como varios funcionarios y diputados de diversas provincias, lo que refleja la diversidad del peronismo en cuanto a representaciones y opiniones.
Kicillof aprovechó la ocasión para reafirmar su discurso nacional, haciendo un llamado a construir una alternativa que devuelva “la dignidad y el orgullo al pueblo argentino”. Durante el encuentro, algunos participantes manifestaron su apoyo explícito a su candidatura presidencial, aunque el gobernador se abstuvo de emitir una definición clara sobre sus aspiraciones.
La actividad continuó el sábado siguiente con el lanzamiento de MDF Juventudes en San Martín, donde Kicillof se dirigió a más de 3.000 militantes afirmando que “la era de Milei se termina en 2027” y concluyó el evento con la emblemática marcha peronista. A pesar del entusiasmo generado por la llegada de jóvenes provenientes de las 23 provincias, la imagen política del encuentro quedó marcada por su fuerte impronta bonaerense.
No obstante, el peronismo “federal” también ha manifestado críticas hacia la gestión del gobernador. La senadora y vicepresidenta del Senado, Carolina Moisés, quien inicialmente estaba prevista como expositora, fue retirada del programa poco antes del evento. Si bien Moisés no ofreció una explicación sobre su exclusión, sí compartió en redes sociales un mensaje que mencionaba que había sido “bajada” del acto. Este mensaje sostenía que su presencia podría haber alterado la dinámica política, dada su cercanía con los gobernadores Osvaldo Jaldo, Raúl Jalil y Gustavo Sáenz.
La exclusión de Moisés fue un hecho que no pasó desapercibido y reflejó una situación complicada para el armado federal de Kicillof; el hecho de que Moisés decidiera visibilizar públicamente esa exclusión no hizo más que agravar la controversia. Fuentes cercanas a los gobernadores indicaron que existe un fuerte descontento hacia la conducción nacional del PJ, señalando a tanto a Sergio Massa como a Axel Kicillof. Estos mandatarios provinciales reclaman “más lugar para las provincias” dentro de un espacio que se muestran reiteradamente los problemas de representación y de organización política.
Moisés, por su parte, de inmediato se alineó con las voces de dirigentes provinciales que advirtieron que su inclusión, junto a Natalia de la Sota y María Rachid, en una futura mesa de unidad debería ser una prioridad, planteando la necesidad de que tanto Kicillof como Massa trabajen en conjunto con actores clave como Máximo Kirchner, José Mayans, Germán Martínez y Ricardo Quintela. “Excelente idea, compañero”, respondió Moisés a ese planteo en particular.
“No se puede construir un proyecto nacional mirando solamente desde Buenos Aires”, fue uno de los mensajes amplificados en las redes sociales por la senadora jujeña, enfatizando la urgencia de que el norte también esté representado en las decisiones políticas.
Al margen de los movimientos del oficialismo, una delegación del denominado Peronismo Federal realizó una visita a Misiones, donde se reunieron con el gobernador Passalacqua, quien recientemente rompió con el espacio liderado por Carlos Rovira. Esta reunión es significativa ya que se produce en un contexto donde Passalacqua ha reafirmado su asociación con Diego Santilli, en torno a un nuevo “régimen de zonas cálidas”.
La situación en Misiones es más compleja de lo que parece, ya que la interna con Rovira parece no tener vuelta atrás. Passalacqua, que proviene del Frente Renovador de Massa, logró llegar al gobierno provincial tras distanciarse de Massa y aliarse a Rovira. Sin embargo, en fechas recientes, Rovira tomó la decisión de dejar el partido que condujo y formó una nueva agrupación llamada Encuentro Misionero, lo que ha llevado a vaciar de poder a la estructura anterior y ha aislado a Passalacqua en el proceso.
Entre los núcleos de conflicto se encuentran diferencias sobre la votación de leyes de manera unilateral, el escándalo en torno a la conducción de Blender y, sobre todo, la posibilidad de formar una alianza con Milei de cara a las elecciones de 2027. Desde el massismo, la esperanza es que Passalacqua logre reafirmarse como un cuadro dentro del Frente Renovador nacional, reservando el espacio libertario para Rovira.
Partiendo de esta reunión en Misiones asistieron Victoria Tolosa Paz, Guillermo Michel, Emir Félix, Juan Manuel Olmos y Federico Achával. Si bien Massa no estuvo presente, su sector estuvo representado por Michel, uno de sus principales colaboradores económicos, y Achával, intendente de Pilar.
La comitiva comenzó su visita con una charla en la residencia del gobernador Passalacqua y luego se trasladó a la sede del PJ misionero, donde fueron recibidos por el presidente del partido, Christian Humada. Tolosa Paz presentó la visita como parte del esfuerzo por construir “una agenda federal para la Argentina que viene”. Durante el encuentro, los temas abordados incluyeron el estado de las rutas nacionales, las dificultades del interior productivo y el impacto de la situación económica en la industria, el comercio y el empleo.
“Hay una alternativa para la Argentina, y empieza escuchando al interior y construyendo desde el federalismo”, compartió Tolosa Paz tras la reunión, reafirmando la necesidad de un peronismo renovado y unificado.
Los recientes movimientos políticos indican un peronismo que comienza a activarse nuevamente, aunque aún sin contar con una conducción que sea reconocida por todos los subsectores dentro del frente. Voces calificados del ámbito político comentaron que, más allá del vínculo que pueda tener Diego Santilli con los gobernadores aliados, nada de ello tendrá impacto si el peronismo no logra recuperar su fuerza electoral.
El oficialismo es consciente de que si los gobernadores sienten que hay una oportunidad de victoria para el peronismo a nivel nacional en 2027, se volverán a unir bajo la dirección del PJ. Por el momento, voces libertarias dentro del entorno político aseguran que es poco probable que Javier Milei logre una victoria abrumadora en primera vuelta, lo que hace que, si el peronismo llega a unirse efectivamente tras una interna, la contienda electoral se presentaría como un desafío significativo para la oposición.










