En vísperas de ese debate, la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, sostuvo en una entrevista radial que “el Papa de ninguna manera va a venir a hacer ningún comentario sobre la política local”. Para respaldar su postura, confirmó que conversa con frecuencia “tanto con gente de la Iglesia argentina como del Vaticano y no tienen ninguna intención de dar ningún mensaje político”.
Desde otra perspectiva, el obispo Dante Braida, de La Rioja y presidente de la Pastoral Social, señaló que León XIV llegará a un país “que padece necesidades y que busca el camino” hacia la unidad. También consideró que el pontífice no evitará ofrecer un diagnóstico de la situación social.
Braida será el encargado de presentar la alocución del Papa ante representantes del mundo del trabajo y de los movimientos populares el próximo martes, en la Universidad Católica. El obispo recordó que “en su última encíclica (León) toca el tema laboral específicamente y los cambios que sufre con las nuevas tecnologías”. Por ese motivo, anticipó que también expresará aquí “la preocupación por la cuestión de la desocupación en el país” y la necesidad de apostar “a un mundo mejor, donde haya más trabajo para todos, especialmente para las nuevas generaciones”.
La jornada reunirá a trabajadores organizados y movimientos sociales, además de empresarios. Antes del mensaje papal, se escucharán cinco testimonios de distintos sectores vinculados con la producción.
Pettovello también afirmó que el Gobierno mantiene una relación “buena y fluida con los obispos”. Sin embargo, no se refirió a las diferencias entre las ideas del presidente Javier Milei y la doctrina social que propone el Papa, basada en la justicia social y la protección de los derechos de las personas.
Por su función, Pettovello es la ministra que tiene el vínculo institucional más directo con las áreas sociales de la Iglesia católica y con los obispos responsables de ellas. Referentes eclesiásticos reconocen que existe diálogo y que los canales institucionales siguen abiertos, pero advierten que el Gobierno está lejos de atender los reclamos y las críticas de la Iglesia sobre la pobreza, el desempleo, las personas con discapacidad, la salud y la educación, entre otros temas.
El presidente del episcopado, el arzobispo Marcelo Colombo, afirmó en más de una oportunidad que “nos escuchan, pero no prestan atención a lo que decimos”. Para ilustrarlo, comparó esos intercambios con mensajes “que se escriben en un papel y se los tira en una botella al mar”. Colombo ha destacado reiteradamente el “sentido pastoral” de la visita de León, pero también ha subrayado que “el Papa viene a dar un mensaje que tiene que tener consecuencias políticas”. Según explicó, “viene para darnos un mensaje que tiene una vocación natural de trascender las grietas y diferencias para invitarnos a la construcción de la unidad nacional”.
León XIV, que tiene un estilo propio de gobierno y de ejercicio pastoral y magisterial, se define como continuador de la enseñanza de Francisco, en especial en materia de justicia social y derechos humanos, cuestiones que Javier Milei ha cuestionado con dureza.
El 6 de junio de este año, durante un encuentro con autoridades, representantes de la sociedad civil y el cuerpo diplomático en Madrid, el papa Prevost los llamó a “alzar la mirada no para alejarse de la realidad, sino para recordar que toda decisión de las autoridades toca personas de carne y hueso, especialmente a quienes tienen menos fuerza para hacerse oír”.
Tanto el Papa como los obispos argentinos se consideran continuadores de Francisco. Por eso, también resulta pertinente recordar las palabras de Bergoglio del 16 de septiembre de 2013, poco después de asumir como máxima autoridad de la Iglesia católica. En una homilía durante una misa matutina en la Capilla de Santa Marta, dijo a quienes lo escuchaban: “Ninguno de nosotros puede decir: ‘Pero yo no me meto en esto, ellos gobiernan’. No, no, yo soy responsable de su gobierno y debo hacer lo mejor para que ellos gobiernen bien y debo participar en la política como pueda”. Y concluyó: “la política es una de las formas más elevadas de la caridad, porque sirve al bien común. No puedo lavarme las manos”.
En una línea similar, Braida señaló que “en nuestra sociedad hay varias cosas que tienen que renovarse o cambiar, y eso requiere mucha participación ciudadana, no solo de las autoridades, sino también del pueblo”.
Más allá de las posiciones expresadas por el Gobierno y los obispos, los discursos de León XIV en la Argentina probablemente no incluirán, como sostiene Pettovello, referencias explícitas a la política local. Pero sus mensajes estarán atravesados por una doctrina que, según Colombo, “tendrá consecuencias políticas”.










