La tenista japonesa, campeona del torneo en 2018 y 2020, superó a la rusa Anastasia Zakharova por 7-6 (6) y 7-6 (3) en un encuentro que se extendió más allá de la medianoche. Osaka necesitó competir en dos desempates para avanzar frente a la número 101 del ranking de la Asociación de Tenis Femenino (WTA).
Zakharova estuvo cerca de cerrar el primer set y lideró en el primer tiebreak por 4-3. Osaka concluyó el enfrentamiento después de dos horas de juego, con un desempeño que contrastó con la revolución que generó su entrada en escena.
La jugadora apareció luciendo una bata clara con capucha, confeccionada en felpa francesa, complementada con una falda de tul en cascada. El diseño fue realizado en colaboración entre la firma Who Decides War y el estilista Law Roach. La prenda exterior presentaba recortes con titulares que rememoran momentos clave de su carrera.
Posteriormente, Osaka se despojó de parte de ese atuendo para revelar su indumentaria oficial, de una reconocida marca deportiva norteamericana. El conjunto negro incluía una manga de compresión, una cinta en la frente y trenzas que evocaban la imagen de Iverson en su etapa con los Philadelphia 76ers. “Siempre estoy nerviosa en el debut aquí porque quiero hacerlo bien y quiero seguir mostrándoles más conjuntos”, bromeó Osaka al finalizar el partido.
La tenista esclareció que su look estaba diseñado como un tributo directo al exjugador de baloncesto estadounidense, cuatro veces máximo anotador de la NBA. Además, el día previo al torneo, se presentó con una camiseta que mostraba a Iverson en la conferencia de prensa. “Este es un tributo a Iverson. Él me gusta mucho”, comentó. “Me encanta expresarme a través de la ropa. No me gusta tanto hablar”.
La elección estilística se relacionó con una temática de baloncesto urbano que la marca propuso para el torneo. Osaka apostó por un conjunto que reflejó el estilo asociado a Iverson: trenzas, accesorios en la cabeza y mangas de compresión.
La japonesa presentó a Iverson como una figura influyente en la intersección entre el deporte y la moda. “Para mí es un pionero. También es alguien a quien admiro mucho, porque, en cierto modo, ha aportado mucho al mundo de la moda, ya sea a propósito o no, pero ha cambiado la forma de vestir de los jugadores de la NBA”, recordó.
Al ser consultada sobre un posible contacto con Iverson antes de su ingreso a la pista, Osaka respondió: “De momento no, pero espero que vea esto”. Pocos minutos después, el exjugador expresó su admiración en su cuenta de Instagram: “¡Wow, qué honor! Soy un gran fan y estoy deseando conocerte”.
El homenaje a Iverson se suma a una serie de apariciones de Osaka en diferentes Grand Slams. En cada torneo, su entrada a la cancha ha estado marcada por atuendos con referencias personales, culturales o vinculadas a la ciudad anfitriona.
En el Abierto de Australia, la tenista utilizó un diseño de Robert Wun inspirado en una medusa, que incluía una chaqueta azul con efecto tie-dye y una falda plisada blanca, además de un sombrero con velo transparente, en relación al interés de su hija Shai por esos animales marinos.
Para Roland Garros, Osaka lució un corsé negro hecho con materiales reciclados, acompañado de una larga falda de Kevin Germanier. Al quitarse parte de la vestimenta, mostró un vestido con lentejuelas doradas, en línea con la imagen nocturna de la Torre Eiffel.
En Wimbledon, donde se exige un código de vestimenta predominantemente blanco, la jugadora presentó un abrigo diseñado por Hana Yagi que incluía grullas japonesas y flores de cerezo, en alusión a un kimono nupcial.
El atuendo llevado en Nueva York representa una nueva adición a esta serie, señalando la influencia de Allen Iverson en la autoexpresión de los atletas a través de la moda.
Iverson, conocido como una leyenda de la NBA, se destacó como uno de los bases más innovadores y prominentes en la historia del baloncesto. Elegido con el primer pick en el Draft de 1996 por los Philadelphia 76ers, compensó su estatura de 1,83 metros con una velocidad asombrosa, un excepcional manejo del balón y un espíritu competitivo feroz, logrando ser nombrado MVP de la temporada en 2001 y ganando el título de máximo anotador de la liga en cuatro ocasiones.
Más allá de sus impresionantes estadísticas y de liderar a un equipo subestimado a las Finales de la NBA en 2001, su impacto fue mucho más allá de las canchas: desafiando las normas tradicionales de la liga y formando parte de la cultura del hip-hop, Iverson llevó consigo trenzas, tatuajes y ropa holgada, transformando permanentemente la moda y la estética del baloncesto moderno.










