La propuesta fue presentada en la Exposición Rural de Palermo y se desarrolla en colaboración con el municipio de General Madariaga y el sector productivo de esa región bonaerense, donde la ganadería es la principal actividad económica. En el lanzamiento participaron, entre otros, Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina; Esteban Santoro, intendente de General Madariaga; Javier Volpatti, secretario de Producción del municipio, y representantes del ámbito agropecuario. Claudio David González, director del Departamento de Agronomía y Ambiente de la universidad, lideró la presentación.
Un elemento destacado del evento fue la participación de Ottoman, un humanoide creado por la universidad con inteligencia artificial, quien se presentó vestido de gaucho, simbolizando la unión entre innovación tecnológica y el sector agropecuario.
González destacó que la nueva Tecnicatura responde a una necesidad concreta del sector agrícola. “La Tecnicatura se crea para atender la gran demanda de profesionales que necesita el sector agropecuario y productivo. No solo enseñamos a producir, sino también a gestionar, con contenidos de administración, emprendedurismo y tecnología”, explicó.
La iniciativa surgió del desarrollo de un clúster ganadero en General Madariaga, impulsado por la colaboración entre el municipio, productores e instituciones del sector. Durante este proceso, la formación de recursos humanos especializados fue identificada como fundamental para apoyar el crecimiento y la profesionalización de la ganadería.
La selección de General Madariaga no fue al azar. Esta localidad dedica el 80% de su territorio a la actividad ganadera, cuenta con un stock cercano a 263.000 bovinos y el agro representa aproximadamente el 23% del Producto Bruto Geográfico local, según datos de la Sociedad Rural Argentina.
Para el director de Agronomía y Ambiente de la universidad, la educación de futuros profesionales debe estar alineada con la realidad del sector productivo. “Las carreras agropecuarias deben ser prácticas para una mejor formación. Por eso, la tecnicatura incluye visitas a campos y espacios agronómicos, y la participación de productores en la enseñanza junto a los docentes”, afirmó.
La carrera tendrá dos años de duración, con 16 materias organizadas en cuatro cuatrimestres. Doce de estas asignaturas se podrán cursar de forma virtual, mientras que las restantes incluirán actividades presenciales y experiencias de campo en estabelecimientos productivos de la región.
Entre las materias prácticas se encuentran Edafología y Topografía, Producción y Manejo de Forrajes y Pastizales Naturales, Taller de Campo de Ganadería Intensiva y Seminario de Campo de Ganadería Extensiva, que contemplan recorridas por diferentes establecimientos agropecuarios y un contacto directo con productores y sistemas de producción reales.
El plan de estudios, además de los conocimientos tradicionales sobre producción animal, incorpora herramientas relacionadas con la transformación tecnológica del agro. Los estudiantes recibirán educación en ciencia de datos e inteligencia artificial, genética y mejoramiento animal, sistemas de información geográfica y teledetección, mecanización y automatización agropecuaria, nutrición animal y mercados, organizados en cuatro ejes: tecnología, producción, forrajes y gestión.
La propuesta también permite la continuidad en la formación académica dentro de la universidad. Aquellos que culminen con éxito la Tecnicatura podrán avanzar hacia la Licenciatura en Producción y Gestión Agropecuaria y, posteriormente, acceder a una ingeniería, reconociendo el trayecto académico previamente realizado.
“Utilizamos a Ottoman como ejemplo de gestión de la tecnología. Planteamos un sistema ‘mamushka’: primero tecnicatura, luego licenciatura e ingeniería, con certificaciones intermedias y la posibilidad de continuar estudios dentro de la universidad”, concluyó González.










