Durante una breve entrevista tras la finalización de la sesión parlamentaria, Bullrich sostuvo que el rechazo popular fue determinante en la decisión del Congreso de no avanzar con el proyecto, que se estancó especialmente en dos de sus componentes fundamentales: la venta de tierras a extranjeros y las normas sobre el manejo del fuego.
La senadora afirmó que la movilización de la ciudadanía en defensa de la soberanía no fue el único factor que jugó en contra. Aseguró que las discusiones en torno a la iniciativa coincidieron con la cobertura mediática del Mundial y las dificultades surgidas del escándalo de Adorni, lo que a su juicio afectó la percepción pública. “Estuvo el Mundial y porque tuvimos un problema durante meses muy importante: cada vez que se hablaba de algo, se hablaba también del tema Adorni”, justificó.
Además, Bullrich señaló que decidieron retroceder en las propuestas de extranjerización y manejo del fuego por no prever el apoyo necesario en los votos, revelando que varios senadores que habían prometido su respaldo luego lo reconsideraron. “Así es la democracia”, manifestó al comentar la situación.
Asimismo, la senadora remarcó que la derrota en el Congreso también se debe a “problemas políticos en algunas provincias” relacionados con un reordenamiento en los sectores del peronismo. “Parece que los gobernadores están más concentrados en las elecciones que en los proyectos”, reflexionó.
Respecto a la creciente movilización popular, apuntó que el debate del proyecto se complicó al coincidir con momentos significativos del Mundial. Hizo referencia al partido de la Selección nacional contra Inglaterra, donde los futbolistas exhibieron una bandera que decía: “Las Malvinas son argentinas”, lo que revivió el tema de la soberanía y afectó la propuesta gubernamental de venta de tierras.
Bullrich resumió la situación con la consigna: “La Patria no se vende”, que, para ella, contribuyó a la falta de apoyo al proyecto. También hizo mención al escándalo relacionado con Manuel Adorni, exjefe de Gabinete, sugiriendo que, de no haber escalado, el proyecto podría haber sido aprobado.
Sobre la ley misma, Bullrich explicó: “Esta ley vino un poco endiablada, en primer lugar porque ya hacía tres meses que la estábamos tratando y tuvimos que detener el Congreso hasta resolver la situación de Adorni. Eso nos paró dos sesiones importantes. Y luego, con el Mundial, fue casi imposible poder trabajar con la gente explicando la ley”.
Finalmente, Bullrich apuntó a la necesidad de establecer una agenda que incluya temas sociales y educativos, más allá de lo estrictamente económico, asegurando que desde el Gobierno deben enfocarse en cuestiones que realmente interesen a la sociedad.










