La empresa centró su propuesta en la aplicación de tecnologías innovadoras de manera integrada, buscando transformar el potencial de cada lote en resultados sostenibles y concretos. BASF aboga por un modelo en el que cada decisión agronómica apega a la sostenibilidad a largo plazo de la capacidad productiva del suelo. Ante un contexto de crecientes desafíos productivos, ambientales y económicos, la compañía compartió su visión integral que une la protección de cultivos, las semillas y herramientas digitales para anticiparse a riesgos y mejorar la eficiencia de los sistemas agrícolas.
“En BASF, la innovación atraviesa todo el proceso productivo: desde el mejoramiento genético, la biotecnología y la investigación en protección de cultivos y biológicos hasta soluciones digitales. La verdadera transformación ocurre cuando esas tecnologías trabajan de manera articulada dentro de una estrategia agronómica unificada. El suelo nos habla hoy, y el diferencial está en saber escucharlo: anticiparse y tomar decisiones basadas en información”, afirmó Mariana Dorado, gerente senior de Marketing de Soluciones para la Agricultura de la firma.
La próxima campaña vuelve a situar al maíz, la soja y el girasol en el centro de atención como cultivos esenciales. El maíz continúa siendo crucial por su rendimiento y estabilidad, la soja requiere estrategias más específicas frente a las malezas resistentes, y el girasol se destaca por su resiliencia y su contribución a sistemas productivos diversificados.
En el ámbito de cereales como el trigo y la cebada, la calidad de la semilla y el monitoreo de enfermedades mediante herramientas digitales son fundamentales. Ante este panorama, BASF propuso estrategias que combinan genética adaptada a diferentes ambientes, herramientas de protección de cultivos para un manejo proactivo y soluciones digitales que convierten información en decisiones, con el propósito de cuidar el suelo, optimizar el uso de insumos y permitir que cada cultivo alcance su máximo potencial.
Durante el congreso, la empresa presentó una charla titulada “Sistemas productivos exigentes, ¿cuánto más ganás por usar bien la tecnología?”, a cargo de José Luis Zorzin y Agustín Bilbao, ingenieros agrónomos, y Santiago Marini, ingeniero agrónomo del área de investigación y desarrollo de Tekron. Esta actividad fue moderada por Juan Pérez Brea, gerente de Cultivo de Soja, y Pablo Provera, gerente de Soluciones Digitales de BASF.
Además, se llevó a cabo una jornada exclusiva de actualización técnica para asesores invitados, en la que se expusieron novedades para abordar problemáticas locales relevantes en el futuro. Uno de los enfoques principales fue el manejo temprano y eficaz de malezas, enfermedades y plagas. En este sentido, BASF destacó Voraxor®, un herbicida para el control en barbechos que ha superado los 1,5 millones de hectáreas aplicadas en las últimas campañas. Su acción rápida y prolongada facilita una implantación más limpia y optimiza aplicaciones subsiguientes.
La principal novedad fue Vulcarus®, un herbicida preemergente diseñado para girasol, que aporta innovación a un segmento con escasas novedades recientes y apoya el desarrollo del cultivo en sistemas productivos más diversos, pudiendo también aplicarse en cultivos de maní.
A estas soluciones se sumaron Melyra®, un fungicida para el manejo eficiente de los cultivos, y HiCoat® Dry, un inoculante premium en formato sólido, de larga vida útil y alta concentración ideal para soja.










