El ingeniero Víctor J. Vilela, presidente de la fundación que apoya al hospital, compartió información sobre esta alianza y resaltó dos contribuciones clave: la formación de profesionales en Barcelona y la renovación de la Sala 1, una de las más antiguas del establecimiento.
La colaboración se inició cuando el equipo de oncohematología del hospital buscaba capacitarse para llevar a cabo trasplantes pediátricos de médula ósea. El doctor Juan Di Santo, al frente de esa área, se comunicó con la Fundación Messi, que accedió a involucrarse en el proyecto.
Los programas de capacitación comenzaron en 2009 o 2010 y se extendieron hasta 2015, permitiendo que varios profesionales del hospital viajaran a Barcelona para formarse en el Hospital Vall d’Hebron, reconocido mundialmente por su experiencia en estos tratamientos.
La Fundación Messi cubrió los costos de los viajes, incluyendo pasajes, alojamiento y alimentos, lo que posibilitó que algunos profesionales regresaran varias veces para continuar su formación.
“Jorge entendió que era necesario que en Rosario hubiese un efector público con estas posibilidades”, destacó Vilela.
El propósito fundamental era que el Hospital Vilela contara con un equipo capacitado para llevar a cabo trasplantes pediátricos y ofrecer atención de alta complejidad en el sistema público de salud de Rosario.
Sin embargo, el compromiso de Jorge Messi no concluyó en la capacitación. El hospital se enfrentaba a una sala de internación que requería una renovación urgente: la Sala 1, que todavía mantenía el diseño de las décadas de 1930 a 1950.
“Entrar a esa sala era de terror. Eran todas camas, tal cual era el modelo de los años 30, 40 y 50 de los hospitales”, rememoró Vilela.
La fundación enfrentaba dificultades para financiar la reparación, pero María Teresa Vilela, quien presidía la institución en ese momento, logró contactar a Jorge. Después de un par de reuniones en Rosario y tras evaluar el proyecto, Jorge decidió seguir adelante. La Fundación Messi se encargó de la reconstrucción de la sala en conjunto con la Municipalidad de Rosario.
Los trabajos se llevaron a cabo entre 2013 y 2015, y la inversión realizada fue considerable, transformando por completo ese sector del hospital.
“También rehicieron toda la Sala 1. Fue una inversión importantísima”, afirmó Vilela.
El financiamiento para la capacitación de los médicos y la obra fue exclusivamente gestionado por la Fundación Messi, lo que impide precisar el monto total destinado.
Vilela tuvo la oportunidad de conocer a Jorge Messi durante las reuniones sobre la renovación de la sala y atesora gratos recuerdos de esos encuentros. “La simpleza de ese hombre es increíble. Es tal cual lo escriben”, comentó.
Para el presidente de la fundación, la humildad de Messi está estrechamente relacionada con sus orígenes y su visión de la vida, que, según él, se ha mantenido intacta a lo largo del tiempo.
“Es una línea de conducta. Creo que es no olvidarse de sus orígenes”, reflexionó.
Esta historia de colaboración se revitaliza con un nuevo proyecto en marcha en el Hospital Vilela. La institución busca expandir las áreas destinadas a los trasplantes de médula ósea para realizar procedimientos más complejos y atender a más niños en Rosario.
En la actualidad, el hospital cuenta con autorización del Incucai para llevar a cabo trasplantes con donantes relacionados y está en busca de avanzar en trasplantes de donantes no relacionados y haploidénticos, que se pueden realizar con un padre o una madre compatibles.
Para alcanzar estos objetivos, dos profesionales ya fueron capacitados en Barcelona, y el siguiente desafío es construir las nuevas salas necesarias para estos procedimientos, requerimiento que implica una inversión de US$420.000, fondos que el hospital pretende recaudar con el apoyo de la Municipalidad, empresas y donantes privados.
Así, la historia que comenzó hace más de diez años vuelve a entrelazarse con la actualidad. Jorge Messi ayudó a preparar a los profesionales y a transformar una sala que había quedado anclada en el pasado.
Hoy, el Hospital Vilela busca extender esa trayectoria para facilitar el acceso de más niños a tratamientos médicos de alta complejidad en Rosario.










