Adaptarse al nuevo entorno sería un error para los Pumas, quienes se enfrentarán a Sudáfrica, el campeón del mundo, el sábado a las 16 en el estadio de Vélez. Este test match presenta un reto considerable, en el que deberán encontrar un equilibrio entre hacer frente a la potencia de los Springboks con firmeza y mantener la calma para evitar perder el control.
La falta de control fue lo que resultó en la derrota en el último encuentro, tres semanas atrás, contra Inglaterra en Santiago del Estero. A pesar de haber estado a solo dos puntos de diferencia y haber contado con dos jugadores adicionales en la cancha, el equipo perdió la compostura y terminó sufriendo una amplia desventaja. Además, la controversia en una decisión arbitral les costó una suspensión: cuatro partidos para Tomás Albornoz. Aunque esto no impactará en la alineación, dado que el apertura reposará en este duelo y en los siguientes dos contra Australia, sí sirvió como advertencia sobre el comportamiento del equipo.
En la conferencia de prensa previa al partido, el entrenador Felipe Contepomi, quien fue parte del descontrol final con su negativa a interactuar con los medios, evitó ahondar en el tema, pero reconoció que el manejo del temperamento debía ser uno de los puntos a mejorar para el equipo.
“Tuvimos una buena revisión como equipo. Más que nada analizamos el juego, porque tuvimos oportunidades y no es que se perdió en la última jugada. Tuvimos oportunidades. Siempre tratamos de poner la responsabilidad en lo que nosotros podemos controlar. Todos estábamos de acuerdo en que hay cosas que tenemos que mejorar en el juego, también en cómo regulamos nuestras emociones. Ya pasó. Ojalá sigamos aprendiendo de eso”, dijo el entrenador.
El amplio lobby del hotel Hilton se convierte en un punto de encuentro entre los jugadores y sus familias. La posibilidad de jugar frente a sus seres queridos constituye un aliciente adicional para muchos. Sin embargo, los últimos partidos contra Sudáfrica en Vélez no traen buenos recuerdos: en esas ocasiones, a los Pumas les costó mantener la conexión en el juego, debido a los nervios que generaron numerosos errores. Como justificativo, se trató de encuentros previos a la conformación de las listas para el Mundial, lo que conllevó una carga emocional considerable.
En esta ocasión, la principal dificultad radica en la ausencia de unos 17 jugadores, con algunos lesionados y otros que han recibido descanso del entrenador. Entre ellos no figuran los jugadores destacados que compiten en el Top 14 de Francia. Cabe preguntarse si era correcto optar por esto en este partido (la misma decisión se tomará en los próximos encuentros ante Australia), en vista de que la Regla 9 obliga a los clubes a liberar a los atletas para estas fechas.
De ahí proviene la justificación de Contepomi: “Hay un interés mayor, que es el del jugador, y hay que hacer lo mejor para el jugador. Siempre está el conflicto de interés con el club, y nosotros optamos por ver qué es lo mejor a corto, mediano y largo plazo. Bien o mal decidimos que algunos jugadores puedan tener un descanso, que probablemente no lo vuelvan a tener hasta el Mundial. Con lo cual, en cierta manera, también es egoísta de parte nuestra, porque creemos que es lo mejor para el Mundial.”
Estas decisiones llevarán a que los Pumas se presenten ante el bicampeón del mundo con cuatro debutantes: Francisco Moreno, quien será el pilar derecho titular, y desde el banco los terceras líneas Juan Martín Scelzo, Juan Penoucos y el hooker Leonel Oviedo.
“Son decisiones”, justificó Contepomi acerca de la inclusión de Moreno. “Tratamos de ser lo más justos y consistentes posible. La competencia para nosotros es muy importante. Sabemos que para Sudáfrica el scrum y el maul son fundamentales, y Moreno se mostró sólido en ese aspecto. Son 30 segundos por partido, que son extremadamente importantes, pero no es todo el partido, con lo cual evaluamos todo y creemos que está en condiciones”.
Otra de las novedades es la incorporación de Santiago Carreras como apertura y Gerónimo Prisciantelli de fullback, invirtiendo las posiciones con respecto a su rendimiento en el último partido ante Sudáfrica, el año pasado en Twickenham. “Santi y Jero son dos jugadores muy versátiles, de características similares, y los dos pueden desempeñarse de 10 y de 15. De hecho, buscamos que el 10 y el 15 alternen sus posiciones. Santi tiene más experiencia, y creemos que es lo mejor para el equipo.”
La transición de Cardales a Puerto Madero refleja un cambio de entorno, pero el objetivo final permanece inalterable. El José Amalfitani aguarda el partido más complicado del año. Sin las figuras del equipo, será crucial mantener la serenidad.










