Macri indicó que su administración está colaborando con el Gobierno nacional y las provincias de Buenos Aires y Córdoba para desarrollar diferentes alternativas que faciliten la llegada masiva de fieles. “Estamos mostrando varias opciones a los enviados del Papa, pero lo principal es que la decisión final la tomará la Santa Sede”, sostuvo el alcalde.
Entre las locaciones consideradas, el Monumento de los Españoles se perfila como la opción más avanzada para el acto principal en la capital. Macri descartó la utilización de estadios para las concentraciones, al señalar que la Iglesia generalmente prefiere los espacios al aire libre. También se están considerando el Parque de la Ciudad, que podría ser empleados para actividades con jóvenes, además de Tecnópolis y el Hipódromo de San Isidro.
Para ilustrar la magnitud del evento, el jefe de Gobierno recordó la visita de Juan Pablo II, quien hace alrededor de 40 años convocó a “quinientos setenta mil personas” en el mismo parque. Destacó que el lugar cuenta con “amplios espacios verdes y buenos accesos”, características que facilitarían la organización del operativo.
La logística también debe evaluar el impacto que una movilización de tal envergadura tendría en el tránsito de la ciudad. Una de las alternativas consideradas es declarar un asueto durante la visita, aunque Macri advirtió que “incluso en días de asueto hay áreas donde el tráfico es intenso”. Por ello, uno de sus objetivos será evitar que las actividades concentren el movimiento en zonas críticas como la avenida 9 de Julio y el centro de la ciudad.
“Uno tiene que prepararse para un evento de esta magnitud, por lo menos para seiscientas u ochocientas mil personas, seguramente. Sin embargo, tenemos experiencia en la ciudad y hemos gestionado eventos de gran escala, por lo que confiamos en nuestra capacidad para manejarlo correctamente”, afirmó el jefe de Gobierno.
La comitiva del Vaticano llegó a Buenos Aires en un momento crucial para definir los detalles de la visita de León XIV, que está programada entre el 8 y el 11 de noviembre. Su llegada exige un amplio despliegue logístico debido a la gran cantidad de fieles que se espera participen en las actividades.
La jornada oficial de la delegación comenzará con reuniones con líderes de la Iglesia local y funcionarios encargados de la organización. También se llevarán a cabo encuentros en el Palacio San Martín y con miembros de la Conferencia Episcopal Argentina, como parte de las conversaciones para cerrar la agenda del pontífice.
Además de las reuniones institucionales, los representantes de la Santa Sede inspeccionarán diferentes puntos de la ciudad para evaluar los lugares donde el Papa tendrá contacto con los fieles y los recorridos que realizará durante su estancia. Córdoba también será parte de esta inspección previa, donde la delegación se reunirá con autoridades eclesiásticas y recorrerá los espacios propuestos para las actividades del Papa, teniendo en cuenta las necesidades de su agenda y las condiciones de seguridad, movilidad y capacidad para recibir a las multitudes.










