La nueva entidad se ubicará en California, Estados Unidos, y su principal propósito será la fabricación de los vehículos aéreos eléctricos de Joby, que están diseñados para funcionar como taxis aéreos.
Este paso busca preparar la producción en serie de estas aeronaves en un contexto donde diversas empresas del sector intentan obtener las aprobaciones regulatorias necesarias para iniciar operaciones comerciales.
Según se ha informado, la firma llevará el nombre de Joby Toyota Aero Manufacturing Preparation Company —JTAMPC— y estará enfocada en la producción de la serie S4 de Joby. Toyota poseerá el 51% de la compañía, mientras que Joby mantendrá el 49%. La firma estadounidense concederá a esta nueva empresa los derechos exclusivos para la fabricación de los mencionados vehículos y licenciará la propiedad intelectual asociada sin exigir regalías.
El aporte de Toyota se basará en su vasta experiencia industrial, buscando implementar sus conocimientos en manufactura eficiente, incluido el Toyota Production System, con la finalidad de mejorar la calidad del producto, reducir costos y aumentar la capacidad productiva ante una posible demanda futura.
Joby desarrolla una aeronave eléctrica con seis rotores que tiene la capacidad de despegar y aterrizar verticalmente, similar a un helicóptero, y posteriormente volar en forma horizontal como un avión. Este modelo cuenta con espacio para un piloto y hasta cuatro pasajeros.
La colaboración se produce en un momento crucial para la firma estadounidense, que espera conseguir este año la certificación de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA). Asimismo, Joby amplió su planta en California en julio de 2025 y, en enero, anunció la adquisición de una fábrica en Ohio.
El interés por estas aeronaves ha crecido en los últimos años gracias a la promesa de proporcionar traslados urbanos más rápidos y ecológicos mediante propulsión eléctrica. Sin embargo, el desarrollo de este sector aún depende de la aprobación de los reguladores, de la infraestructura necesaria y de la capacidad de manufacturar unidades en volumen con estándares consistentes.










