La sanción se produjo tras la eliminación de su equipo en la Copa de la Liga local, momento en el que el entrenador no se contuvo y descalificó el torneo al manifestar: “Feliz por salir de esta copa de mierda que a la Federación se le ocurre hacer”.
Aunque Melgarejo se disculpó públicamente días más tarde, el tribunal actuó de manera automática, imponiéndole una pena ejemplar de 12 meses sin dirigir competencias nacionales. Esto llevó a que su asistente, Cristian Ruggeri, tuviera que asumir el liderazgo del equipo.
En declaraciones a Radio Ovación, Melgarejo manifestó su arrepentimiento, aunque cuestionó la dureza de la sanción: “Estoy totalmente arrepentido por el mal uso de mis palabras, pero tampoco maté a nadie para recibir una sanción de esta magnitud”, sostuvo.
Reconocido por su personalidad fuerte y sus opiniones directas, el técnico argentino reveló que ha comenzado un tratamiento con expertos para controlar sus reacciones. “Pedí ayuda a profesionales porque sentía que no podía manejar esas situaciones. Llevo un mes trabajando en ello y me está haciendo bastante bien”, admitió.
La sanción resulta particularmente notable en contraste con el destacado desempeño internacional de Cienciano, donde Melgarejo sí puede dirigir. El equipo incaico acaba de lograr una gran victoria en la Copa Sudamericana, triunfando 4-0 sobre Lanús y asegurando su lugar en los octavos de final contra Botafogo.
Mientras aguarda la respuesta sobre la apelación presentada por la dirigencia del club, el entrenador se muestra esperanzado en que la FPF revise su castigo, lo que le permitiría regresar a la dirección del equipo en el torneo local, donde su plantel marcha con una sólida actuación tras haber vencido al actual tricampeón Universitario.









