La disolución fue consagrada en el decreto 687/2026, que modifica el decreto original 8557, emitido en noviembre de 1967, cuando se fundó el Coro Nacional bajo la órbita de la entonces Secretaría de Estado de Cultura y Educación. Según se informó, esta decisión se tomó tras una revisión de las unidades encargadas de la formación artística para niños y adolescentes.
El decreto original establecía dos agrupaciones en el contexto de la formación oficial: el Coro Polifónico Mixto y el Coro de Niños. Con la nueva normativa, se eliminó el primer artículo de ese texto y se conservó el nombre de Coro Polifónico Nacional dentro de la Secretaría de Cultura de la Nación, lo que llevó a la disolución de la agrupación infantil como entidad institucional.
La decisión se enmarcó en el argumento de que las actividades del Coro Nacional de Niños “pueden alcanzarse mediante acciones y programas de formación, perfeccionamiento y desarrollo artístico de alcance más amplio”. Así, se redirigieron los recursos hacia “estrategias de formación cultural que permitan optimizar su impacto y alcance, en consonancia con los principios de eficiencia, eficacia y buena administración que deben regir la actuación estatal”. En consecuencia, se redactaron dos nuevos artículos que entrarán en vigor al día siguiente de la publicación oficial.
El primer artículo establece la creación del Coro Polifónico Nacional a cargo de la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación, e instruye a la dirección de Leonardo Cifelli para que se implemente un Programa de Formación Artística destinado a niños y adolescentes, con fines formativos y de difusión cultural. Sin embargo, la normativa no especifica los detalles sobre la ejecución del programa.
El texto aclara que esta reorientación no implica abandonar los objetivos de formación artística infantil y juvenil, sino que busca adecuar los instrumentos institucionales a través de los cuales se implementan dichos fines.
El Coro Nacional de Niños tenía como objetivos difundir el repertorio coral en todo el país y preparar a sus integrantes para una eventual carrera profesional en el ámbito musical. Desde su creación, estuvo bajo la dirección de la maestra Vilma Gorini de Teseo hasta fines de 2009, cuando la licenciada en Artes Musicales María Isabel Sanz asumió el liderazgo.
La agrupación se destacó por la diversidad de su propuesta musical y mantuvo altos estándares de calidad artística a lo largo de su historia. Su actividad comprendía tanto interpretaciones “a cappella” como obras sinfónico-corales y de cámara, con una notoria presencia en diversos escenarios del país.
La disolución del Coro Nacional de Niños se dio a conocer en un momento coincidente con la conmemoración del Día de la Cultura Nacional, que rinde homenaje al intelectual tucumano Ricardo Rojas. Esta efeméride fue establecida en 1982 mediante el Decreto Presidencial N.º 826, que eligió esta fecha en memoria de la muerte de Rojas, ocurrida en 1957.
El decreto de 1982 justificó la elección de Rojas, señalando que “representa muy singularmente, en su polifacética y honda personalidad intelectual, diversas manifestaciones culturales y encarna una preocupación argentina de preservar y difundir las características de la cultura nacional.”










