En este contexto, la diputada nacional Marina Salzmann justificó la solicitud de interpelación presentada por el bloque de Unión por la Patria al ministro de Economía, Luis Caputo. El objetivo es que el funcionario aclare el destino del impuesto a los combustibles líquidos, en un momento en que la obra pública se encuentra paralizada desde hace tres años.
“Hoy mismo estamos presentando un pedido de interpelación al ministro de Economía por el impuesto a los combustibles líquidos y el desvío de fondos. La nafta representa un costo elevado para todos los argentinos, y además se ha incrementado este impuesto, que en el caso de la nafta, asciende a casi 400 pesos por litro. Este aspecto es crucial, dado que por ley, estos recursos están destinados al mantenimiento e infraestructura vial, es decir, a la obra pública. Sin embargo, no están ocurriendo obras públicas”, afirmó Salzmann en una entrevista con radio 750.
El aumento del precio del combustible está contribuyendo al crecimiento de la inflación en los supermercados.
Tras la llegada de Milei a la presidencia, el Gobierno devaluó el peso en un 54 por ciento de un día para el otro y desreguló el mercado de combustibles, restando controles previos sobre los precios y trasladando los costos directamente al consumidor. Según el informe, esta decisión fue el inicio de una escalada de precios que no ha cesado desde entonces. En este contexto, una persona con un salario promedio podría llenar su tanque un total de diez veces menos en tres años.
A pesar de que Argentina produce su propia nafta, gracias al aumento de la extracción de petróleo en Vaca Muerta y a las refinerías que operan a plena capacidad, se decidió establecer el precio interno como si cada litro fuera importado. Como resultado, los consumidores pagan precios internacionales por un recurso propio, haciendo que los costos se trasladen a lo largo de la cadena de suministro. Esto significa que cuando aumenta el precio del gasoil, también se incrementa el costo del flete, y a su vez, esto se refleja en los precios de los productos en los comercios.
“Según el informe publicado este fin de semana sobre el impuesto a los combustibles líquidos, se podría intervenir más de 20,000 kilómetros de rutas nacionales con la recaudación obtenida. Aquí estamos, 12 millones de bonaerenses necesitando la finalización de una autopista. Solo requerimos 15 kilómetros”, destacó Salzmann.
“Exigimos que el Ministro de Economía venga para dar explicaciones sobre el uso de esos recursos y por qué no se están destinando a donde deberían, que es a la obra pública y al mantenimiento de nuestras rutas, lo cual representa un grave problema para el sector productivo de Argentina y para todas las provincias”, concluyó.










