Narciso González (60) y su esposa, Silvia Rosana Amaro (58), viajaban a Jujuy junto a sus dos hijos: Favio Hernán González (31) y Lorena Paola González (33), acompañados por el pareja de esta última, Augusto Coda (34).
El grupo había alquilado una Toyota SW4 con el objetivo de explorar la región, pero el domingo por la tarde sufrieron un accidente grave en el kilómetro 30 de la Ruta Nacional 52. Habían llegado a Salta dos días antes, con la intención de visitar los atractivos principales de ambas provincias.
La Cuesta del Lipán es un camino montañoso que parte de Purmamarca, ascendiendo a través de curvas a lo largo de la ladera de los cerros hacia la Puna. En poco tiempo, la altitud varía desde los 2.200 hasta los 4.170 metros en el Abra de Potrerillos, el punto más alto del recorrido, que ofrece miradores desde donde se puede disfrutar de la Quebrada. Después del Abra, la ruta se dirige hacia las Salinas Grandes, uno de los principales atractivos turísticos de la región, continuando hasta Susques y el Paso de Jama, que marca la frontera con Chile. Este recorrido es considerado una conexión entre la Quebrada de Humahuaca y la Puna jujeña.
Fue en esta ruta donde la familia sufrió el accidente, que resultó en la expulsión de Silvia Rosana del vehículo, quien falleció en el acto. Su hija, de 33 años, fue internada y, según lo indicado por allegados, presenta un estado crítico con muerte cerebral.
Se informó que el hijo menor de la pareja estaba al volante, aunque no logra recordar los detalles del accidente, solo tiene vagos recuerdos de una curva y luego del momento en que fueron rescatados tras la caída.
El rescate fue llevado a cabo por bomberos y personal médico, quienes trasladaron a las víctimas al Hospital Pablo Soria de San Salvador de Jujuy. La familia, originaria de Alejandro Korn, partido de San Vicente, aguardaba el traslado de los heridos para continuar con su tratamiento más cerca de su hogar.
Narciso y su hijo Favio son dueños de un negocio de repuestos en su localidad, mientras que Lorena y Augusto trabajaban en conjunto en una empresa de servicios financieros, residiendo en Villa del Parque.
Cabe destacar que este sector de la Cuesta del Lipán había registrado previamente otro accidente trágico apenas 20 días atrás, cuando un vehículo con otra familia de Ezeiza se despeñó 50 metros tras una supuesta falla de frenos, resultando en la muerte de un niño de 11 años.










