Con el sonido del silbato que indicaba el final, la atmósfera se tornó tensa. Alex Telles fue uno de los primeros en enfrentar a Melgarejo, pero quien mostró mayor agitación fue Marçal, quien intentó alcanzar al DT, que terminó acorralado contra una valla publicitaria y protegido por personal de seguridad. La situación requirió la intervención de la policía del Batallón Especializado de Seguridad del Estadio (Bepe).
El descontento de los jugadores de Botafogo tuvo un motivo claro. Luego de la goleada en Cusco, Melgarejo, en un tono ligero, respondió a los medios: “Pueden preguntarme lo que quieran, excepto por qué no marcamos más goles”.
Esa respuesta fue percibida como una provocación por parte del plantel brasileño. Al salir del estadio, Alex Telles compartió su perspectiva sobre el malestar: “El fútbol se juega dentro de las cuatro líneas. Ellos se lo merecían, jugaron un gran partido en Perú, y nosotros no fuimos efectivos aquí. Pero hay cosas que requieren respeto. Sus declaraciones fueron muy desafortunadas. Simplemente queríamos exigir ese respeto en nuestro estadio, porque no toleramos ese tipo de cosas”.
En la conferencia de prensa posterior al partido, Melgarejo prefirió no ahondar en el incidente: “No voy a contestar porque todo queda grabado y no quiero tener problemas”.










