Caputo estuvo acompañado por el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, el secretario de Política Económica, José Luis Daza, y el vicepresidente de la entidad, Vladimir Werning, durante su visita a Estados Unidos, donde mantuvieron reuniones con el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y la directora del FMI, Kristalina Georgieva.
El ministro argumentó que “la competitividad no depende solo del tipo de cambio, ya sea a 1500 pesos o no, sino que se relaciona con la reducción de regulaciones, los costos de financiamiento y la mejora de la infraestructura”. Respecto a la inflación, aseguró que continuará a la baja siempre que se mantenga una “ortodoxia fiscal”: “No importa si se sitúa en 1,8 o 1,6%”.
Frente a las críticas de algunos sectores industriales, Caputo hizo referencia a los comentarios de Guillermo Moretti, vicepresidente de la UIA: “Represento los intereses de 48 millones de argentinos, no de unos pocos empresarios. Tuvimos una industria subsidiada que hacía que los precios internos multiplicaran entre dos y diez veces los precios internacionales, lo que consideramos moralmente injusto”.
Moretti había señalado previamente que las decisiones estaban siendo tomadas por un trader y que el gobierno carecía de conocimiento en asuntos industriales. Caputo respondió: “Contrario a lo que expresó esa persona, mantengo reuniones semanales con diversos actores de la industria y la mayoría de los empresarios comprenden que se requiere un cambio”.
El ministro enfatizó que “los industriales deben asumir acciones a las que no están acostumbrados, deben invertir. El modelo financiero anterior ya no está vigente”. Su aseveración sobre que le parecía “injusto” que los argentinos paguen “dos o tres veces” más por productos generó aplausos entre los asistentes. “Es imperativo invertir y competir”, reiteró Caputo, quien también expresó que no se ocupa de forma personal de la crítica de ser etiquetado como trader.
Caputo también analizó la situación económica, sosteniendo que el país avanza “a dos velocidades”, un fenómeno que, según él, no debería considerarse negativo. Aun así, prefirió destacar sectores en crecimiento y resaltó que las exportaciones han alcanzado niveles récord. En este contexto, subrayó el potencial de inversión del RIGI, indicando que el crecimiento no se limita únicamente a la energía y la minería, sino que incluye el campo y las manufacturas de origen industrial, así como las pymes exportadoras. “Existen numerosos sectores que están contribuyendo a este panorama”, concluyó.
“Hace años que no experimentábamos tasas de largo plazo en los niveles actuales”, manifestó respecto al entorno internacional, y también habló sobre el impacto del conflicto en Oriente Medio, subrayando que el país enfrenta este nuevo shock “con solidez” gracias a su situación macroeconómica. Esto provocó una segunda ovación por parte del auditorio.










