El ministro de Defensa, Carlos Presti, subrayó que esta inversión se realizará “con los propios recursos del Estado”, descartando la posibilidad de financiamiento externo. “El gobierno, a través del Presidente, ha determinado que, manteniendo el equilibrio fiscal, los recursos están”, expresó el funcionario durante una visita a la capital fueguina.
Presti agregó que el presidente Javier Milei ha instruido “a mostrar hechos, no solo palabras” y a “dar impulso a toda la construcción de esta capacidad”. “Hace 40 años que todos miran hacia otro lado y nadie lo concreta”, afirmó.
En paralelo, el canciller Pablo Quirno destacó que la base será “argentina, con sus propios recursos”, un proyecto que lleva décadas de gestación y que comenzará su construcción en este momento. La finalización de la obra está prevista para 2029.
Respecto a su uso, Quirno también mencionó que, aunque inicialmente se considerará una base argentina, “después, se podrán unir países que utilizarán nuestra Base Naval Integrada para aspectos logísticos hacia la Antártida”.
El viernes, ambos funcionarios visitaron el terreno donde se edificará esta infraestructura clave para el posicionamiento estratégico del país en el extremo sur, en un escenario marcado por tensiones con Gran Bretaña por la soberanía de las Islas Malvinas.
Junto a especialistas y técnicos de las Fuerzas Armadas, evaluaron las características del lugar y los retos logísticos que implicará el desarrollo de la obra. Durante su agenda en la provincia, Quirno y Presti también se reunieron con el gobernador peronista de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, y la vicegobernadora, Mónica Urquiza, en la sede de la Gobernación. En este encuentro, se discutió sobre el proyecto de la Base Naval Integrada y Melella expresó su “predisposición para colaborar con la iniciativa.”










