De acuerdo a un estudio basado en datos del INDEC, entre enero y agosto, el incremento general de precios alcanzó el 21,3%; sin embargo, los servicios crecieron un 27,1%, en contraste con el 18,3% registrado por los bienes, lo cual representa una variación de 8,8 puntos porcentuales.
En la comparación interanual, los servicios mostraron un aumento del 41,8%, en comparación con el 29,5% de los bienes, mientras que el índice de precios al consumidor (IPC) general se elevó un 33,5%.
Esta disparidad puede ayudar a comprender por qué la desaceleración de la inflación no se percibe de manera uniforme en los gastos diarios. Gran parte de los servicios corresponde a gastos fijos mensuales que los hogares deben afrontar, como la electricidad, el gas, el agua y el transporte público, que tienen menos posibilidades de ser recortados en comparación con otras compras.
Un claro ejemplo de esto son los servicios relacionados con la vivienda. A nivel nacional, la categoría de Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles fue la que más creció en agosto, con un aumento del 2,8%, superior al 1,7% del IPC. En términos interanuales, esta categoría acumuló un incremento del 49,1%, es decir, 16 puntos por encima de la inflación general. En cuanto al transporte, este se incrementó un 1,5% en agosto, con un total del 21% desde diciembre y un 38,2% en el último año.
Es importante señalar que el método utilizado por el INDEC para calcular el IPC sigue basándose en la estructura de consumo antigua, según la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2004/05, que otorga un mayor peso a los bienes.
Para 2023, se había previsto una actualización utilizando datos de 2017/18, que habría dado más peso a los servicios en la canasta. Por ejemplo, la categoría de Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles habría pasado de representar el 9,4% al 14,5% del índice, mientras que Alimentos y bebidas disminuiría de 26,9% a 22,7%. Sin embargo, esta nueva canasta no fue implementada, lo que resultó en la salida de Marco Lavagna del INDEC.
Una estimación de Equilibra sugiere que, de haberse aplicado las nuevas ponderaciones, la inflación de agosto habría sido del 1,8%, en comparación con el 1,7% oficial, y el acumulado de los primeros ocho meses habría alcanzado el 22,6%, superando el 21,3% actual.
Aunque esta discrepancia no altera significadamente la cifra general, indica que una parte considerable de los gastos más difíciles de reducir, como tarifas de servicios, transporte, salud, educación y comunicaciones, continúan creciendo a un ritmo superior al de los bienes, aumentando así su peso en el presupuesto familiar.










